La Unión Europea (UE) dio ayer un ultimátum a Grecia y advirtió que no desbloqueará el préstamo previsto de 12.000 millones hasta que el Parlamento heleno apruebe "las leyes claves" del ajuste presupuestario y de la privatización del sector público. El Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó también que hasta que Grecia no ponga en marcha las medidas y reformas comprometidas tampoco aportará su parte de los citados 12.000 millones, el quinto tramo del rescate de 110.000 millones acordado hace un año. El FMI añadió más presión sobre Atenas al precisar que para acordar la entrega de los 3.300 millones que le corresponden de esos 12.000 millones debe tener la seguridad de que la UE aportará su parte.

La decisión del Eurogrupo de aplazar hasta julio la aprobación de los préstamos que Grecia necesita para evitar la suspensión de pagos este mismo verano ha colocado al Gobierno heleno contra las cuerdas, ha desestabilizado a los mercados financieros y ha vuelto a penalizar a la deuda pública española. "La adopción por el Parlamento griego de las leyes claves para el ajuste presupuestario y las privatizaciones es crucial para la entrega del nuevo tramo de préstamos", señaló el presidente del Eurogrupo y primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker.

FECHA LÍMITE "El Parlamento griego debe haber adoptado todas las medidas necesarias antes del 3 de julio", fecha en la que se ha convocado otra reunión extraordinaria del Eurogrupo, precisó Juncker. Los ministros de la zona euro, bajo presión principalmente de Alemania, Holanda y Finlandia, dejaron claro que la responsabilidad del retraso en las ayudas recae sobre Grecia. Las demoras de las autoridades griegas en adoptar las reformas y las privatizaciones prometidas han disparado la desconfianza europea hacia Grecia. "Las autoridades griegas, el parlamento griego, deben saber que esto debe hacerse. En caso contrario...", añadió Juncker, dejando la amenaza en el aire de no dar más ayuda, sin concluir la frase.

El Eurogrupo volvió a instar de nuevo a la oposición conservadora griega para que respalde el programa de ajustes, reformas y privatizaciones. Los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro efectuaron un llamamiento "a todos los partidos políticos de Grecia a respaldar los principales objetivos del programa y las medidas clave para asegurar una rápida y rigurosa aplicación". El Eurogrupo estima que, "dada la magnitud, duración y naturaleza de las reformas requeridas en Grecia, la unidad nacional es un prerrequisito para su éxito".

El nuevo ministro griego de Finanzas, Evangelos Venizelos, obtuvo la autorización del Eurogrupo para retocar el programa de ajuste para hacerlo socialmente más aceptable, pero sin modificar la cifra total de ajuste de 6.400 millones en el 2011. Así quería cumplir con la reducción prevista del déficit público al 7,5% del producto interior bruto (PIB). Estos retoques buscan asegurarse que los diputados socialistas griegos votarán a favor del programa 2011-2015 y que no se producirán los votos en contra de un grupo de diputados disidentes con el extremo rigor del programa. Por eso, una misión de la Comisión Europea, del Banco Central Europeo (BCE) y del FMI se desplazará hoy a Atenas.

RIESGOS El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, admitió su "preocupación" por el "riesgo de contagio" de las dudas sobre Grecia a otros países de la zona euro. Pero insistió en que la crisis se circunscribe a Grecia, mientras que en los otros dos países con un plan de rescate --Irlanda y Portugal-- los planes de ajuste se están aplicando al ritmo previsto.

Junker y Rehn reconocieron un profundo "malestar social" y una "fatiga" de los ajustes, porque "se considera que los sacrificios recaen desproporcionadamente sobre los más débiles y humildes". Juncker y Rehn in-

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