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Si el miércoles las instituciones europeas respiraron aliviadas tras la primera aprobación del plan de rescate de Grecia en el Parlamento heleno, ayer la satisfacción fue total cuando la misma Cámara dio luz verde a la ley que permitirá desarrollar las medidas del plan. El primer ministro Yorgos Papandreu obtuvo ayer 154 votos del grupo socialista del Pasok y el de la diputada conservadora Elsa Papadimitriu, los mismos que ya habían apoyado el plan el miércoles.

La disidente anunció que abandonaba el primer partido de la oposición, el conservador Nueva Democracia, formación que a su vez recibió ayer un rapapolvo del Partido Popular Europeo por haber puesto en peligro la aprobación de un rescate que ha de servir para evitar la quiebra inminente del país.

Tras esta votación definitiva, los mercados cogieron más aire y la prima de riesgo --la diferencia entre la rentabilidad del bono a 10 años de un país con referencia al bono alemán-- volvió a bajar en España y en Italia.

La reacción de la Unión Europea fue inmediata. Sus dirigentes anunciaron que ese segundo y decisivo voto del Parlamento griego para aprobar la aplicación de las medidas del plan de ajuste y privatizaciones permitirá desbloquear la entrega de los 12.000 millones de euros prometidos que el país necesita para evitar la suspensión de pagos.

REUNIÓN EXTRAORDINARIA Los ministros de Economía y Finanzas de la zona euro aprobarán el domingo en una reunión extraordinaria la entrega de ese préstamo y comenzarán a preparar los detalles del nuevo rescate, que complementará la ayuda de 110.000 millones acordada en mayo del pasado 2010 con el Fondo Monetario Internacional.

"Ahora se dan las condiciones para una decisión sobre la entrega del nuevo tramo de la ayuda