La agencia de calificación estadounidense Fitch puso ayer en vigilancia negativa para una posible rebaja de rating a España y a otros cinco países europeos. Concretamente, la agencia de rating puso ayer en revisión a Bélgica (AA+), España (AA-), Eslovenia (AA-), Italia (A+), Irlanda (BBB+) y Chipre (BBB). La amenaza de Fitch se centra en aquellos países soberanos que, a su juicio, son "potencialmente vulnerables al deterioro del entorno económico y financiero".

La agencia de rating aseguró que la revisión durará hasta finales de enero y, si finalmente desemboca en una rebaja, no supondrá más de uno o dos niveles para cada país analizado.

FRANCIA Además, Fitch afirmó que mantiene la triple A de Francia pero la coloca en perspectiva negativa porque es el país de los que tienen la máxima calificación más expuesto al impacto de la crisis de la zona euro. La agencia explicó que, aunque ahora la triple A que ostenta el país galo se fundamente en una economía sana y diversificada, Francia se enfrenta también a grandes desafíos en el medio y largo plazo como mejorar la competitividad y el mercado laboral.

En cuanto a la vigilancia negativa a España y otros cinco estados europeos, Fitch reconoció que "las autoridades políticas en todos los países con calificaciones soberanas objeto de revisión se han embarcado en una importante consolidación fiscal y en reformas estructurales y estos esfuerzos se tendrán en cuenta en el examen". Sin embargo, la agencia precisó que "el carácter sistémico de la crisis de la eurozona está teniendo un efecto profundamente negativo en la estabilidad económica y financiera en toda la región".

En la nota, Fitch comentó que en ausencia de una "solución integral", la crisis persistirá y probablemente estará marcada por graves episodios de volatilidad del mercado financiero que es un motivo de especial riesgo para los gobiernos soberanos de los países con elevados niveles de deuda pública, déficit y con importantes necesidades de financiación en el sector bancario.

S&P SE ADELANTÓ Ya hace diez días, en un movimiento sin precedentes, otra de las tres grandes agencias de rating, Standard & Poor's (S&P), anunció que podría rebajar las calificaciones crediticias de 15 países de la eurozona, entre ellos la triple A de Alemania y Francia, que podría terminar con un recorte de calificaciones en los próximos tres meses. S&P informó el 6 de diciembre de que colocaba la calificación de 15 socios del euro en creditwatch negative, una perspectiva peor que la tradicional.

La amenaza, que significa que existe un 50% de probabilidades de que se rebaje la calificación de esos países que comparten el euro en los próximos 90 días, incluía a las seis naciones de la eurozona que gozan de la máxima calificación de AAA: Alemania, Francia, Holanda, Austria, Finlandia y Luxemburgo.

S&P basó su decisión en su creencia de que "las tensiones sistémicas en la zona euro han aumentado en las últimas semanas de tal modo que pueden presionar ahora a la baja contra la calificación de la eurozona en su conjunto".