La concentración de trabajadores de Spanair y Newco, ayer, frente a la sede de la compañía en Barcelona es el mejor ejemplo de que la quiebra de la aerolínea es un caso poco común. Ni un grito contra la dirección, a la que solo afean la escasa información recibida. Lo normal es atacar al patrón, pero ellos ven una "mano negra" que les ha arrastrado a lo más hondo de un lugar del que nunca puedan emerger. Acusan, entre otros, al Gobierno central, el mismo que ayer atacaba a la cúpula de la empresa "por no garantizar los derechos de los ciudadanos". Los movimientos hacia el cierre definitivo de la actividad siguen su curso, y en ese camino cargado de reproches, Spanair está dispuesta a buscar la salida de emergencia más digna posible.

Entre las medidas de alivio, ayer trascendió la intención de la compañía presidida por Ferran Soriano de devolver el dinero de los billetes que no hayan sido utilizados. Gracias a un acuerdo, todavía por concretar, con la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, las agencias de viajes podrán reembolsar el precio íntegro de los pasajes pagados mediante transferencia o en efectivo. En caso de haber usado tarjeta, los afectados, tal y como se les aconseja desde el mismo viernes, deben ponerse en contacto con su banco.

LOS EMISARIOS DE MADRID Semejante gesto no disminuyó el enfado de Fomento. La ministra del ramo, Ana Pastor, repasó ayer lo acontecido hace tres días --las imágenes de viajeros buscándose la vida como podían-- y llegó a la conclusión de que España debe "regular el sector para garantizar los derechos de los pasajeros", algo que el Ejecutivo tiene previsto impulsar en esta legislatura. Explicó que el viernes, cuando los rumores precedían a la noticia, envió "preventivamente" a Barcelona a los directores generales de Aviación Civil y de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea; un gesto que viene a confirmar la voluntad de que el Gobierno central siga siendo amo y señor de todos los asuntos aeroportuarios.

A las críticas del Gobierno hay que sumar el malestar de los operadores turísticos. El presidente de la Asociación Empresarial de Agencias de Viajes Españolas, Vicente Blasco, recurrió al tópico para denunciar que el cierre de Spanair se produjo "con nocturnidad y alevosía".

Gracias a un convenio de tarifas solidarias con Iberia, Air Europa y Vueling, hasta esta noche pueden comprar boletos a precio reducido para salir como muy tarde el viernes. ¿Qué pasará con los que tengan la reserva para más adelante? Comprar un billete a precio de mercado y esperar a que Spanair cumpla con eso de devolver el dinero.

La aerolínea mantiene a su plantilla en situación de permiso retributivo y suspensión temporal y ha ingresado mil euros a cada empleado como adelanto de la nómina de enero.