En Twitter comentamos qué hacemos, en Linkedin colgamos nuestro currículo, en Instagram subimos las fotos que tomamos, en Pinterest marcamos nuestras imágenes favoritas, en Foursquare situamos dónde estamos, en Facebook tenemos a nuestros amigos y comentamos lo que nos gusta... Las redes sociales se han convertido en un método de comunicación y entretenimiento, pero también en un exhaustivo diario personal de los más de 2.300 millones de internautas que hay en todo el mundo.

Una gigantesca base de datos cuyo valor para las compañías que buscan identificar los clientes potenciales tiene un valor incalculable. Es el negocio de la red y, cómo no, el negocio de Faceboook.

La red social de Mark Zuckerberg debutó ayer en bolsa decepcionando. Era el estreno más esperado de los últimos años, y los analistas esperaban un aumento de la cotización de al menos el 50%. Su cierre (+6%) decepcionó, aunque quizá así ahuyentó los miedos a una nueva burbuja puntocom. Eso sí, pese al discreto estreno, la compañía quedó valorada en 90.000 millones de euros tras el segundo mayor debut bursátil de la historia de EEUU. Las causas del poco progreso: la red aún debe demostrar cómo convertir en beneficio los 901 millones de usuarios.

ANUNCIOS PERSONALIZADOS Facebook está en ello. Facturó 3.711 millones en el 2011 y ganó 1.000 millones: el 82,5% fue en publicidad y el otro 17,5%, por las transacciones en los juegos. Pero para los inversores esto es insuficiente. "El potencial y gran reto de Facebook es cómo rentabilizar sus usuarios: la base de datos sobre sus usuarios es enorme, lo que tiene un valor incalculable para los anunciantes", explica David Navarro, gestor de renta variable de Inversis. Un ejemplo: si un restaurante indio quiere promocionarse, ¿qué mejor que hacerlo a los que han marcado la casilla me gusta de la página comida india? Sin embargo, este aprovechamiento de los datos de los usuarios aún no se hace por completo y, al mismo tiempo, roza con las leyes de cada país de protección de los derechos de los usuarios.

En Twitter la situación es similar: el análisis de sus usuarios permitirá a los anunciantes llegar más fácilmente a sus clientes objetivo. De momento las páginas de empresa y los tuits patrocinados le reportan ingresos, pero el futuro pasa por la información almacenada.

Al otro lado, Google ha sabido aprovechar sus armas. Con innovación en productos y compras (Youtube es un ejemplo) han situado a al empresa en una capitalización de más de 200.000 millones de dólares, nueve veces más de lo que valía en el 2004. Una de las claves: su sistema de anuncios, omnipresente, nos muestra publicidad relacionada con las búsquedas que hemos realizado gracias a que recuerda lo que nos interesa. Mientras, Lindekin logra beneficios gracias a que las empresas de recursos humanos y los cazadores de talentos han encontrado en esta red social de perfiles profesionales su mejor aliado.

"Los inversores están volcados en internet y la tecnología. Cazar el nuevo Apple o Google, es el objetivo. Sobre todo porque el negocio publicitario que pueden hacer es inmenso. Habrá que ver si es Facebook, Twitter o la que salga en dos meses la que lo consigue", concluye Navarro.