Iberia ha convocado a partir de este lunes a los diferentes colectivos en la aerolínea con el fin de iniciar la negociación de su plan de reestructuración, denominado Plan de Transformación 2012-2015, y entregar nueva documentación a los sindicatos que ven "pocas posibilidades de acuerdo", si la compañía no presenta un plan de crecimiento.

La compañía ha convocado esta mañana al Comité Intercentros de tierra, en el que están representados UGT, CC.OO., USO, CTA, CGT y ASETMA; esta tarde a los sindicatos representativos de los tripulantes de cabina (TCP), y para mañana al sindicato Sepla.

El plan presentado ya a los sindicatos implica la reducción del 15% de su capacidad, la supresión de 25 aviones, el despido del 23% de la plantilla --4.500 personas-- y rebajas salariales de hasta el 47%.

Ello se traducirá en un recorte de casi 3.030 trabajadores de servicios de tierra, 932 tripulantes de cabina (TCP) y 537 pilotos (uno de cada tres de un colectivo de 1.500), en total unos 4.500 trabajadores, según los cálculos de los sindicatos.

Por primera vez en la historia de Iberia, trabajadores de tierra, TCP y pilotos se han unido para mostrar su rechazo unánime al plan anunciado por Iberia.

Fuentes sindicales de CC.OO. señalaron a Europa Press que, pese a que acudirán al encuentro y recogerán la documentación que la compañía les proporcione, "no negociarán en ningún caso" a menos que Iberia no establezca unas líneas claras para un plan de crecimiento de futuro".

"No nos moveremos ni un milímetro de esta posición", aseguraron, si no hay garantías de que "no se segregarán a Iberia", para añadir que la entrega de información no supone el inicio de una negociación. "No vamos a aceptar en ningún caso el plan, tal y como se ha presentado", recalcó Jorge Carrillo, de CC.OO.

Desde UGT, coincidieron en que "no pactarán" en estas condiciones. "Estamos dispuestos a negociar pero siempre con un plan de crecimiento para hacer viable a Iberia no para destruirla como pretenden sus gestores actuales", señalaron desde el sindicato, que criticó que la dirección de la compañía no asuma ningún error en la gestión.

Las mismas fuentes se preguntaron si un aumento de 500 millones de euros del coste del carburante en 2009, cuando a mitad del año el precio de crudo retrocedió, no es una mala política de coberturas, y si con la oferta lanzada por IAG sobre Vueling, la compañía catalana va a competir en Madrid con Iberia en el corto y medio radio.

"Si el escenario no cambia vemos pocas posibilidades de negociación, cuando no hay ninguna expectativa de crecimiento ni de futuro para los trabajadores más allá de recortes para los tres próximos años", advirtió Manuel Atienza, de UGT.

Las respectivas federaciones de transporte de CC.OO. y UGT ya han trasladado su preocupación a la ministra de Fomento, Ana Pastor, quien se reunió con los directivos de la aerolínea la semana pasada, y esperan que el Gobierno siga de cerca la situación en Iberia. "Creemos que tanto AENA como Fomento deben decir algo ante la situación que atraviesa la primera aerolínea española", insistieron.

Nueva asamblea del Sepla

El sindicato Sepla, que este lunes celebrará su segunda asamblea, podría no acudir mañana a su cita con Iberia, al entender que iniciar una negociación de un ERE cuando existe un laudo que ha sido impugnado y sobre el que se debe resolver no es la mejor situación.

Por su parte, los tripulantes de cabina (TCP), que se reunirán esta tarde con representantes de la compañía, expondrán su postura a la aerolínea, que en un principio contempla el despido de 932 empleados de este colectivo.

Ante este encuentro, miembros del sindicato de tripulantes de cabina Stavla han explicado a Europa Press que la propuesta de Iberia es "descomunal", por lo que esperan conocer en qué forma y cómo se producirían estas salidas de la empresa.

Asimismo, han dicho haber recibido, al igual que otros colectivos, documentación previa en la que la aerolínea habla de un planteamiento de costes que califican de "surrealista", al comparar los salarios de los TCP españoles con los de empleados de compañías latinoamericanas.

Por ello, fuentes sindicales han insistido en que su remuneración ha de ser comparada con la de los tripulantes de cabina de British Airways y no con los de otras aerolíneas, reconociendo que éstos cobran más porque la renta per cápita de Reino Unido es mayor a la de España.

Del mismo modo, el presidente de Sitcpla en Iberia, Antonio Escobar, ha asegurado que para negociar es necesario que la compañía garantice que no se van a producirse salidas traumáticas y que existe un plan estratégico para crecer.