Las cuatro entidades financieras nacionalizadas ¿CatalunyaCaixa, Bankia, NovaGalicia y Banco de Valencia¿ recibirán una inyección de capital para sanearse “de 37.000 millones” a través de las ayudas europeas, ha anunciado el ministro de Economía, Luis de Guindos, al llegar a la reunión del Eurogrupo en Bruselas consagrada de nuevo a Grecia.

España recibirá además fondos suplementarios para financiar el saneamiento de otras entidades que necesitarán inyecciones de capital más modestas y para cofinanciar la creación del banco malo donde se depositarán los activos inmobiliarios problemáticos. La ayuda total europea para el rescate bancario se situará “entorno a los 40.000 millones”, ha añadido Guindos. Esto equivale al 4% del producto interior bruto (PIB).

APROBACIÓN PREVIA POR BRUSELAS

España podrá recibir la ayuda una vez la Comisión Europea haya aprobado este miércoles 28 de noviembre los planes de reestructuración de las cuatro entidades nacionalizadas. Estos planes obligarán a cada una de las entidades a una reducción drástica de la red de oficinas, al despido de un porcentaje elevado de sus trabajadores y a la venta de las actividades que no sean esenciales. El ajuste y reestructuración de cada entidad deberán haberse completado en un plazo máximo “de cinco años”, ha precisado el ministro.

Guindos se ha desentendido de los despidos y los duros ajustes que deberán asumir las entidades nacionalizadas para poder recibir la inyección de capital como si esos planes no hubieran sido diseñados bajo la estricta tutela del ministerio y del Banco de España. "No es el Gobierno español quien determina los ajustes y despidos, sino la dirección general de Competencia de la Comisión Europea", ha afirmado el ministro.

SACRIFICIOS EN LAS PREFERENTES

Los planes de reestructuración también implicarán "la conversión de las participaciones preferentes en diferentes alternativas, lo que se denomina la distribución de la carga", ha añadido Guindos, en una referencia velada a las pérdidas que se impondrán a los clientes que fueron engañados por las entidades con las participaciones preferentes.

“Todo sigue según lo que estaba determinado en el memorando y evidentemente creo que no va a haber ninguna sorpresa al respecto", ha asegurado el ministro.