El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha advertido este miércoles sobre las dificultades de las administraciones públicas para cumplir el objetivo de déficit del 4,2% del producto interior bruto (PIB). Según ha explicado en el Senado, con datos hasta mayo, las comunidades autónomas y la Seguridad Social están muy lejos de cumplir el objetivo del 2015.

"El cumplimiento del objetivo de déficit de las administraciones públicas para este año requerirá, por tanto, que el aumento de los ingresos y/o la contención del gasto en lo que resta de aquel sean superiores a lo observado en los primeros meses del ejercicio", ha dicho el gobernador durante su intervención inicial en la Comisión de Presupuestos del Senado.

Cumplir los objetivos exige una reducción del déficit de 1,6 puntos del PIB en el 2015 respecto al 2014, hasta el 4,2%. En mayo, el déficit total se situó en el 2,2% (solo dos décimas por debajo del mismo mes del año pasado). Hasta mayo, la Seguridad Social redujo dos décimas su superávit, frente a la mejora de cinco décimas exigida. Y las comunidades autónomas redujeron su déficit una décima, que contrasta con la reducción de 1 punto porcentual previsto.

RIESGO EXTERIOR

Además, el riesgo de un frenazo en la economía mundial (por el deterioro del crecimiento en China y en Brasil), o un potencial encarecimiento de los costes de financiación “harían más difícil el cumplimiento de los compromisos de déficit público que debe seguir siendo el principal objetivo de la política presupuestaria en nuestro país”, ha añadido.

“Las perspectivas del entorno exterior se han deteriorado y se han incrementado la incertidumbre y la volatilidad en los mercados financieros”, ha constatado Linde. Y en consecuencia, “han aumentado los riesgos de desviación a la baja” para el crecimiento de la economía española que, según ha dicho, en principio mantiene "su trayectoria expansiva en la segunda mitad del año”.

POLÍTICA ECONÓMICA

Con todo, el principal riesgo que el Banco de España percibe para la recuperación es de política interna y afecta al “surgimiento de dudassobre la continuidad en el esfuerzo de reequilibrio macroeconómico, fiscal y financiero”.

Según el gobernador, “estas dudas podrían generar un deterioro de la confianza y un nuevo endurecimiento de las condiciones de financiación, algo muy relevante en un país, como España, que mantiene una posición neta deudora muy elevada, es decir, una permanente necesidad de financiación exterior”. Por eso, ha dicho, “hay que perseverar en las políticas de consolidación fiscal de mejora de la competitividad”.