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COMPROMÍS Y UNIDES PODEM PROPONEN DE NUEVO LA MEDIDA QUE REVERTIRÁ EN POLÍTICAS PARA LA JUVENTUD

Los socios de Puig insisten en implantar una tasa turística e "indignan" al sector

Oltra e Illueca reabren el debate y topan con el rechazo frontal de los empresarios hoteleros. El president aboga por negociar con las patronales y prioriza la reactivación poscovid

Varios visitantes mientras realizan el registro este verano en un establecimiento hotelero de la provincia de Castellón.

Varios visitantes mientras realizan el registro este verano en un establecimiento hotelero de la provincia de Castellón.

El debate sobre la implantación de una tasa turística en la Comunitat Valenciana volvió a resurgir ayer tras un año de letargo por la pandemia a manos de los socios de gobierno del PSPV en el Consell --Compromís y Unides Podem--, lo que llevó al sector a la «indignación» y tampoco logró sumar por ahora al president, Ximo Puig.

Los vicepresidentes de la Generalitat, Mónica Oltra y Héctor Illueca, defendieron la inclusión de esta tasa en los próximos presupuestos autonómicos, según confirmaron tras una primera reunión de trabajo conjunta con la vista puesta en la negociación de las cuentas del 2022. El planteamiento, tal y como avanzaron, pasa por una tasa con un importe ajustado al tipo de destino o turismo y «a la valenciana», es decir, con un modelo propio que se aplique a los alojamientos tanto hoteleros como apartamentos. La recaudación irá destinada a políticas para favorecer la emancipación de los jóvenes.

Daño en la recuperación

Ahora bien, el carácter social de la tasa no bastó para convencer a las patronales, que hablaron de «indignación» y «ataque» en un momento todavía marcado por la salida de la crisis del covid. Desde Hosbec respondieron que «solo el anuncio puede causar tanto daño en la recuperación turística que es necesario un descarte inmediato y tajante», mientras que su vicepresidente de Castellón, Javier Gallego, insistió en el «hartazgo» sobre la propuesta y advirtió que «a la extraordinaria estacionalidad y la dependencia del mercado nacional en la provincia solo nos faltaría añadir una tasa para sumar más precariedad».

Mientras, el presidente de Ashotur, Carlos Escorihuela, comentó que cobrar este importe «puede hacer que algunos visitantes no vengan o acorten sus vacaciones», a la vez que apuntó percibir «cierta turismofobia en una parte de la Generalitat».

Primero, hablar

Ante el regreso del recurrente debate, el president, Ximo Puig, aseguró que la implantación de una tasa turística «es una cuestión que se ha de negociar y hablar con el propio sector», aunque priorizó la recuperación económica: «En este momento lo que necesitamos es la reactivación del sector turístico, que es fundamental para nuestra economía», dijo el jefe del Consell, mostrando así cierta distancia con sus socios del Botànic.

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