Suscríbete El Periódico Mediterráneo

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Fin del escudo antipandemia

Hoteles y restauración claman por alargar los ERTE covid hasta pasada Semana Santa

Gobierno, patronal y sindicatos se reúnen este lunes para discutir el final de este mecanismo, que vence el 28 de febrero

Turistas en un hotel de Barcelona.

Exactamente dos años después de que el Gobierno habilitara el mecanismo de los ERTE covid al calor del primer estado de alarma, esta herramienta extraordinariamente dispuesta para combatir la pandemia toca su fin. Es consenso compartido que el recurso ha funcionado y del pico de 3,4 millones de trabajadores que llegaron a estar durante el confinamiento afectados por un expediente temporal de empleo, hoy en día apenas quedan 100.000 personas. Y ahora, tras dos años de un esfuerzo sin precedentes del erario público, el Gobierno ha decidido que las empresas y los trabajadores españoles deben decir adiós a los ERTE covid.

No se ha cumplido, por el momento, la tan aireada maldición de que de muchos de estos expedientes pasarían al ERE y los despidos se contarían por centenares de miles. El empleo sigue en su tendencia ascendente y el Ejecutivo ha decidido que el paciente está suficientemente sano como para retirarle la bombona de oxígeno. Si bien en sectores como los hoteles, la aviación y otras derivas del turismo todavía los afectados se cuentan por decenas de miles. Para darles margen a las empresas a adaptarse, el Gobierno prevé aceptar este lunes la petición de patronales y sindicatos de conceder un mes de transición para pasar de los antiguos expedientes a los nuevos.

La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) es tajante en su demanda: hay que mantener los ERTE tal como están hasta el 31 de mayo. Según esta asociación, la variante ómicron aún late, los viajes de negocios siguen sin recuperarse y el turista de largo radio sigue sin venir. "Todos estos factores provocan que una parte importante del sector hotelero español no se pueda recuperar hasta mayo o junio", plantea la entidad, que de nuevo recurre a anticipar despidos generalizados si cae el escudo de los ERTE tal como están ahora concebidos.

"Sin ERTE bonificados, probablemente la única solución en muchos casos será despedir a gente", coincide el director general del Gremi d'Hotels de Barcelona, Manel Casals. Según este portavoz, el 40% de los trabajadores del sector en la capital catalana siguen con el empleo suspendido temporalmente (de forma parcial o total), el 25% de los hoteles continúan cerrados y la ocupación no pasa del 30%. "Todavía lo estamos pasando muy mal", sintetiza Casals, que además de este problema anticipa un considerable "caos burocrático" cuando los empresarios soliciten los nuevos ERTE que sí contempla la reforma laboral.

“Faena no nos falta”, reconoce la ponente del Col·legi de Gestors Administratius de Catalunya, Aurora Rodés. “Las empresas están preocupadas y lo que más asusta es la transición”, afirma. Los cambios -lo desconocido- genera una inevitable incertidumbre y estos llegan en un marzo caliente para las empresas: el periodo de ‘vacatio’ de la reforma laboral acaba y ya no se pueden realizar contratos de obra y servicio, una práctica que el año pasado representaba el 40% de la contratación. Entra en vigor la nueva subida del salario mínimo, con efecto retroactivo a 1 de enero. Y a ello se suman la transición a los nuevos ERTE.

Parte de los gremios y patronales recelan del nuevo mecanismo habilitado en la reforma laboral porque para determinados supuestos contempla menos ayudas públicas en conceptos de exoneraciones. Si bien cubre con la misma intensidad aquellos casos de fuerza mayor -ya fuere cierre o limitación de la actividad-, no es tan garantista para las compañías en el caso de caídas de facturación o no recuperación de la demanda, el problema actual de los sectores entrevistados para este reportaje.

El turismo internacional aún no está recuperado

La patronal Pimec, coincidiendo con la estatal de hostelería, aboga claramente ante este escenario por alargar la bombona de los ERTE covid hasta Semana Santa. "El turismo internacional, especialmente el asiático de alto poder adquisitivo, y el de negocios todavía no está recuperado", apunta su directora de relaciones laborales, Ariadna Guixé. Como muestra, el Mobile World Congress 2022 que empieza precisamente el 28 de febrero y que será más multitudinario que el del año pasado, pero todavía no sobre cotas previas al covid. Las previsiones más optimistas, del portal de reservas eBooking, aseguran que la ocupación hotelera llegará al 90% durante el congreso. El Gremi d’Hotels de la ciudad que lo acoge, sin embargo, rebaja estas perspectivas hasta el 60%.

Aquí los sindicatos no focalizan tanto en el formato y ya ven bien transitar hacia los nuevos ERTE, aunque comparten la preocupación por ese ‘impasse’ entre uno y otro mecanismo. "Las prestaciones para los fijos discontinuos no están, de momento, garantizadas y en la hostelería hay muchos. Esperemos que esto se resuelva hoy", apunta el responsable de servicios de CCOO de Catalunya, Ramon González.

A juicio del Gremi de Restauració de Barcelona, no renovar los ERTE en su sector y especialmente en Barcelona es dar una crisis que aún colea por resuelta. “Es dejar desamparadas a las empresas y a los trabajadores, cuando todavía no se ha recuperado la normalidad porque todavía no se ha recuperado el mercado de la movilidad internacional”, expone el director de esta entidad, Roger Pallarols. “El Gobierno central tiene que asumir que la recuperación de los diferentes municipios y sectores tiene velocidades diferentes”, añade, reclamando en este sentido un “traje a medida” para los restauradores de Barcelona. La ciudad, dice, tiene una “dependencia importante” del visitante extranjero y su tejido restaurador sigue aún lejos del nivel de actividad prepandemia.

Compartir el artículo

stats