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HIDROCARBUROS EN LAS AGUAS HISPANO-MARROQUÍES

Marruecos pone una 'alfombra roja fiscal' para atraer a las petroleras

Las firmas energéticas y petroquímicas destacan las ventajas e incentivos tributarios que ofrece el reino alauí entre los más atractivos del mundo

Panorámica de una plataforma petrolífera en instalaciones portuarias.

España y Canarias no quieren los hidrocarburos que duermen bajo las aguas que separan a las Islas de las costas marroquíes. Pero Rabat sí. Por eso el país vecino ha establecido una serie de ventajas e incentivos fiscales para llamar la atención de las petroleras, cuya participación en la exploración y los sondeos es indispensable para los Estados que producen y comercializan crudo y/o gas. Esta es la aspiración del reino alauí: convertirse en país puntero en materia de energías fósiles, para lo que necesita que haya empresas dispuestas a invertir los entre 70 y cien millones de euros que cuesta un solo sondeo, un solo pinchazo en el subsuelo marino para comprobar si hay o no hidrocarburos y cuál es su calidad. Siguiendo los pasos de los tradicionales Estados petroleros –Noruega, Egipto, Arabia Saudí...–, Marruecos lleva años perfeccionando una especie de subsistema tributario específico que, en la práctica, lo convierte en un paraíso fiscal para las firmas petroquímicas y energéticas.

Europa Oil & Gas, la multinacional de origen británico encargada de la exploración en Inezgane –a unos 350 kilómetros de distancia del noreste de La Graciosa, donde hay un yacimiento con potencial para la extracción de más de mil millones de barriles de crudo, según la empresa–, destaca los «excelentes términos fiscales» que Rabat ofrece para la exploración de gas y petróleo. Exenciones del IVA, a las patentes, del impuesto sobre la renta del capital, de los derechos de aduana y del impuesto de sociedades durante los diez primeros años de producción son solo algunos de los caramelos con que el reino alauí está llamando la atención de las petroleras. Una estrategia para pescar socios con los que exprimir al máximo las posibilidades de extraer, explotar y llegado el caso comercializar los hidrocarburos. Y una estrategia que le está dando resultados: el gigante italiano ENI –donde el país transalpino aún conserva una participación de más del 30% en su capital social–, Repsol en su momento, la propia Europa Oil & Gas y Qatar Petroleum son solo cuatro de las petroquímicas y energéticas que tienen o han tenido intereses en el lado marroquí de la mediana.

Para hacerse una idea de la dimensión de las rebajas, incentivos y exenciones fiscales que oferta Rabat basta con apuntar que la carga impositiva global es inferior a la de potencias petroleras mundiales como Irlanda, Canadá, Argentina, Reino Unido, Libia, Egipto, Noruega, Indonesia o Venezuela. Europa Oil & Gas, en uno de los documentos destinados a captar inversores que le ayuden a costear los sondeos en Inezgane, expone que la carga tributaria global oscila en esos nueve Estados petroleros entre el 80% de Venezuela –reflejo de la crisis económica que atraviesa el país sudamericano– y el 38% de Irlanda. En el reino alauí no llega al 30%. Esto en términos de recaudación total, pero es que las compañías que operan en el país vecino en actividades de exploración de hidrocarburos se libran del pago de los alquileres, disfrutan de hasta diez años de vacaciones fiscales –diez años sin pagar los correspondientes impuestos– en caso de descubrimientos de crudo y/o gas comercializable y cuentan con regalías del 10% sobre el petróleo y del 5% sobre el gas. Una serie de rebajas agresivas que la Oficina de Minas e Hidrocarburos de Marruecos, la Onhym, lleva años paseando por el mundo. Misiones comerciales que han dado sus frutos y que ponen al reino alauí en disposición de llegar a ser la potencia petrolera que quiere ser.

Para ello, Rabat cuenta con un aliado inesperado en España. Madrid y Rabat comparten, al 50% en virtud del criterio de la mediana –que es el que rige a falta de un acuerdo bilateral–, la soberanía sobre la franja de mar que separa a las Islas de Marruecos. En la inminente reunión de la comisión para la delimitación de esas aguas –con el giro de Pedro Sánchez sobre la cuestión del Sáhara Occidental como telón de fondo– se abordará el asunto de las prospecciones marroquíes.

La propia ONU recomienda a los Estados que incluyan cláusulas de recursos y yacimientos en los tratados para la delimitación de las fronteras marítimas, lo que normalmente se resuelve estableciendo en esas cláusulas la explotación compartida de la riqueza. No en vano, las bolsas de hidrocarburos se extienden en muchos casos a un lado y otro de la frontera marítima, de modo que un país puede perforar desde sus aguas y el gas o el petróleo podría salir de una parte de la bolsa de hidrocarburos localizada en las aguas del país vecino. Esto se suele solventar con la compartición de los recursos entre los Estados, pero el caso de España y Marruecos es singular porque España no quiere el petróleo, lo que deja vía libre a Rabat.

Torres, "tranquilo"

El presidente del Gobierno de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha "estado tranquilo desde el minuto cero" pese a la alarma suscitada por los proyectos de prospecciones petrolíferas marinas de Marruecos y la posición de España sobre la cuestión, que se condicionará a las demandas del Archipiélago, según aseguró ayer. La razón es que, tal y como ha corroborado en unas declaraciones recientes el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ese asunto se tratará en una convocatoria de la comisión hispano-marroquí que deberá llevarse a cabo para abordar temas bilaterales, "en la que va a estar Canarias". Además, el Gobierno del archipiélago "no consentirá" que se dé conformidad desde España a esos trabajos en caso de que realmente entrañaran un riesgo para su entorno, añadió el presidente canario.


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