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Empresas

Tiendas "fantasma" amenazan a los supermercados tradicionales en la compra online

Prometen llevar la compra a casa en incluso quince minutos, ofrecen descuentos agresivos y sustituyen la flota de vehículos de reparto por riders

Un rider lleva un pedido en una ciudad española.

La pandemia ha cambiado de forma radical los hábitos de la sociedad. Aunque la compra y las comidas y cenas a domicilio ya existían desde mucho antes de la llegada del virus, lo cierto es que en los dos últimos años estas formas de abastecerse a distancia se han disparado. Las empresas son cada vez más conscientes de la rentabilidad de este nicho de mercado y por eso no deja de crecer el número de negocios que están presentes en las aplicaciones más conocidas a la hora de hacer pedidos para casa. Solo hay que darse un 'paseo' por esas apps, cuyos nombres están en la cabeza de todos, para fijarse en la contundente oferta de supermercados a domicilios.

Aunque hay algunos tradicionales, como DIA o Alcampo, lo cierto es que llaman la atención la cantidad de tiendas que ofrecen todo tipo de productos, al igual que los supermercados de toda la vida, y que utilizan nombres muy genéricos. Pero en algunos casos, una vez se intenta buscar la ubicación de estas tiendas, su localización no está disponible. Tampoco hay un número de teléfono al que poder llamar, por lo que en caso de que suceda algo con el pedido, sería complicado encontrar una vía confiable y eficiente para reclamar.

Es decir, se trata de lo que se conocen como dark stores o supermercados 'fantasma', que además lanzan promociones cada vez más agresivas para intentar captar clientes. Por ejemplo, prometen llevar la compra a casa en incluso quince minutos. Y también ofrecen descuentos muy agresivos, de en torno a un 20%, porque es evidente que es en el precio donde está la clave de este tipo de servicios. ¿Y quién se encarga de llevarla? Pues en este caso no son las clásicas furgonetas de reparto, sino los conocidos riders, es decir, trabajadores que van en motocicleta o en bici de aquí para allá trasladando pedidos a los domicilios de los clientes. Productos de alimentación y de higiene que están presentes en todas las casas constituyen su principal oferta, aunque también ofrecen incluso comida para llevar, pan y repostería.

Desde el sector de la alimentación distintas fuentes admiten ser conscientes de la aparición de estos nuevos competidores, pero dudan de su fiabilidad. “¿Pasan todos los controles sanitarios? ¿Qué garantías ofrecen? Y si no tienen nada que ocultar, ¿por qué no dicen dónde tienen sus almacenes?”, se preguntan desde uno de los principales grupos de distribución en supermercados de Galicia, que además asegura que estas dark stores pueden ofrecer agresivos descuentos porque recortan en gastos en el reparto al subcontratar a riders en lugar de tener su propia flota de vehículos y repartidores o trabajar con las clásicas empresas de transporte.

También desde el comercio local preocupan estos negocios incipientes, ya que considera que es competencia desleal y que puede mermar las ventas de los pequeños comercios, ya muy castigados por las restricciones durante la pandemia.

Pero además de estos establecimientos "fantasma", que no se sabe dónde están ni quién está detrás de ellos, un buen número de tiendas 24 horas de muchas ciudades también ofrecen llevar sus productos a los domicilios. Se dan a conocer a través de aplicaciones como Glovo y ofertan todo su catálogo físico e incluso más. En estos casos, la principal ventaja que plantean frente a los supermercados tradicionales es que también operan los domingos y los días festivos.

Las cocinas clandestinas, asentadas

En los últimos meses ha llegado a muchas urbes uno de los fenómenos que más se están viviendo en las grandes ciudades españolas: la aparición de cocinas clandestinas o 'fantasma'. ¿Y qué son exactamente? Pues locales dedicados exclusivamente a la venta online, sin mesas, camareros ni un establecimiento acondicionado para servir al público. Solamente unos cuantos cocineros, materias primas para elaborar los platos, fogones y perfiles en las diferentes plataformas de comida a domicilio. Cuando uno va a buscar información sobre estos establecimientos en Internet, únicamente ponen por lo general una ubicación aproximada, pero ni siquiera hay número de teléfono. Tampoco ningún cartel en la puerta o rótulo que anuncie la presencia de una cocina.

Únicamente ofrecen comida a domicilio (algunos también para recoger) y solo se puede conocer su existencia o bien a través de esas plataformas de comida online o bien por la presencia física de los repartidores que recogen allí in situ el pedido para llevárselos al cliente, que por lo general no suele sospechar que se trata de establecimientos de este tipo cuando realiza el encargo. Esta tipología de negocios abarca casos de lo más variado. Hay algunos por ejemplo que se cambian el nombre en cada plataforma en la que están anunciados. Otros tienen varios perfiles: en uno anuncian platos de cocina venezolana y en otro algo tan radicalmente opuesto como pollos asados. Todo en la misma cocina. ¿Y dónde se ubican estos fogones "fantasma"? Pues aquí viene el principal problema. Porque en algunos casos se utilizan incluso viviendas para ello, o anexos como garajes. Las cocinas "fantasma" se están extendiendo de forma importante por la ciudad, especialmente por el núcleo urbano.

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