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El Periódico Mediterráneo

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Energía

Poner la lavadora por la noche ya no es lo más barato

La compensación por el tope al gas eleva el precio de la luz a horas nocturnas y amenaza los hábitos recién adquiridos por muchos consumidores

El tope al gas ha vuelto a forzar un cambio en los horarios del precio de la luz. EFE

Poner una lavadora por la noche ya no es sinónimo de ahorro. Un año después de que el Gobierno y la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) revolucionasen la factura eléctrica al dividir el precio de la luz según la hora del consumo y cuando muchos consumidores habían adaptado ya sus hábitos para consumir electricidad por la noche, la denominada 'excepción ibérica' da un vuelco a una realidad que ha durado poco. El periodo nocturno pasa a ser uno de los más caros del día, después de la hora punta por excelencia, entre las 21 y las 22 horas, mientras que el periodo de precios bajos se reduce a las primeras horas de la tarde, entre las 15 y las 17 horas.

El motivo de este cambio es porque la compensación por el tope al precio del gas en el mercado eléctrico es más elevada en las horas de menor consumo (por la noche) que en las de mayor consumo (por el día). “Por la noche como no hay energía solar y ha sido un mal año hidrológico, si hay poco viento, las energías fósiles ocupan un porcentaje muy alto de la generación y al dividir la compensación de esa hora entre los consumidores, al ser pocos esta (compensación) resulta muy alta”, explica el director general de Transición Ecológica de la Comunidad Valenciana, Pedro Fresco.

En los ocho días de aplicación de la denominada ‘excepción ibérica’ se repite el mismo patrón en el precio del ajuste de los consumidores. La cuantía más alta siempre suele ser entre las 4 y las 6 de la mañana y la más baja entre las 15 y las 17 horas. Y el precio del ajuste es una de las tres variables que forman el precio que paga por la electricidad un consumidor con tarifa regulada PVPC. Las otras dos son el precio del mercado diario (la subasta eléctrica), que también está más alto por la noche que por el día, y el precio de los peajes y los cargos, más elevados por el día que por la noche. 

Puede haber días que esa tendencia varíe. La clave es el viento porque por la noche no hay sol. Pero Fresco avisa que el verano no es una época especialmente ventosa, “a no ser que haya una borrasca”, por lo que se pueden prever precios nocturnos en las próximas semanas que se mantendrán altos para la compensación. Otras cosa diferente será lo que ocurra en otoño, cuando la eólica empiece a funcionar a pleno rendimiento. Entonces, es probable que el porcentaje renovable se acelere y la compensación sea inferior. “El verano no es lo ideal para el mecanismo, lo normal es que funcione mejor según vayan pasando los meses”, reconoce.

Además, todo depende de la cantidad de generación fósil que haya cada día, del precio de la cotización del gas natural en los mercados internacionales y del número de consumidores afectados por el ajuste de la compensación, que cada vez será mayor según se renueven los contratos fijos. Pero para hacerse una idea, este jueves el precio de la luz será más caro entre la 1 madrugada y las 8 de la mañana (horas consideradas valle hace un año) que entre las 10 de la mañana y las 13 horas (periodo punta en otro momento). Ante la duda, lo mejora será poner la lavadora después de comer, de 3 a 5 de la tarde. "Ya no será la lavadora a las 3 de la mañana, ahora es mejor a las 3 de la tarde", dice el director general de Transición Ecológica de la Comunidad Valenciana, Pedro Fresco. 

Un año de cambios

El Gobierno y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) tardaron dos años en crear el mecanismo que establecía tres franjas horarias –hora punta, de 10 a 14 y de 18 a 22 horas; hora llana, de 08 a 10, de 14 a 18 y de 22 a 00 horas y valle, de las 00 hasta las 08 horas, días festivos y fines de semana--. El sistema tuvo una enorme controversia porque las horas de mayor consumo eran las más caras y las de menor consumo, las más baratas, pese a que ese es precisamente su objetivo: fomentar el cambio de hábito de los consumidores para, así, aligerar la curva de carga de la red eléctrica.

Sin embargo, la fatal coincidencia entre su entrada en vigor y el alza de los precios del gas natural (por la reducción del flujo de Rusia) llevó al Gobierno a que estos tramos se mantuvieran menos de cuatro meses: de junio a septiembre. El 14 de septiembre, con varios récords de la luz sobre las espaldas, el Ministerio para la Transición Ecológica puso en marcha nuevas medidas para reducir el precio de la factura eléctrica. Entre ellas, la reducción del 96% de los cargos del recibo, que se asumirían con el recorte de los ‘beneficios caídos del cielo’ a las eléctricas, aunque el recorte nunca fue tal y que hizo desaparecer las diferencias de precios entre horas aunque la noche seguía siendo el periodo más barato del día.

En enero de este año, el Ejecutivo redujo esa rebaja del 96% de los cargos al 30,9% y eso llevó a las franjas horarias a mantenerse desaparecidas, aunque las horas punta se elevaron ligeramente por encima de los tres meses anteriores, pero muy lejos de los precios del periodo punta de junio de 2021. Lo más barato seguían siendo las horas nocturnas, aunque empezó a unirse entonces también la primera parte de la tarde (entre las 15 y las 17 horas) por la entrada en generación de nueva energía solar. Ahora, el mecanismo ibérico vuelve a forzar un cambio en las reglas del juego y la noche desaparece como un periodo barato para dejar solo a la tarde.

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