Suscríbete El Periódico Mediterráneo

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Fiscalidad autonómica

Contribuyentes de diez comunidades tendrán que pagar un plus por el nuevo impuesto de patrimonio

El impuesto de solidaridad afectará sobre todo a Madrid y Andalucía, además de a Cataluña, Galicia, Asturias, Cantabria, Murcia, Baleares, País Vasco y Navarra

María Jesús Montero. EFE

Contribuyentes de hasta un total de diez comunidades autónomas tendrán que tributar un plus al Estado como consecuencia de la entrada en vigor del nuevo impuesto para patrimonios a partir de tres millones de euros cuya tramitación en el Congreso de los Diputados está impulsando el Gobierno. Desde el momento en que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, anunció la creación de este nuevo impuesto, el Gobierno dejó claro que su propósito era lograr una armonización para llegar a una tributación mínima en el impuesto sobre patrimonio en comunidades como Madrid y Andalucía, donde sus gobiernos autonómicos lo han desmontado mediante una bonificación al 100% de su cuota. Ahora un estudio de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) apunta que el nuevo impuesto, además de a Andalucía y a Madrid, afectará a contribuyentes de CataluñaGalicia, Asturias, Cantabria, Murcia, Baleares, las tres haciendas forales del País Vasco y a Navarra.

En estas diez comunidades, el impuesto autonómico sobre patrimonio es inferior en todos o algunos de sus tramos al nuevo tributo estatal. La diferencia entre uno y otro deberá ser ingresada en la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) a no ser que, antes de su entrada en vigor los gobiernos autonómicos eleven sus respectivos impuestos hasta el nivel estatal para que, al menos, la mayor tributación de sus contribuyentes se quede en las arcas autonómicas.

Los contribuyentes de la Comunidad Valenciana y los de La Rioja, Aragón, Castilla-La Mancha, Canarias, Extremadura y Castilla y León no se verán afectados por el nuevo gravamen ya que en estas comunidades el impuesto de patrimonio representa una carga fiscal igual o superior que el nuevo tributo estatal.

La mecánica del nuevo impuesto

Tal como está diseñado el nuevo 'impuesto temporal de solidaridad de las grandes fortunas' -que es como ha sido bautizado-, el tributo incluye una tarifa que empieza a operar a partir de 3 millones de euros, con un tipo mínimo del 1,7% que llega al 3,5% a partir de 10.695.996 euros. Se establece que de la cuota resultante de este impuesto se deducirá todo lo que se haya pagado por el impuesto sobre patrimonio autonómico.

Así, en las comunidades donde el impuesto autonómico de patrimonio sea igual o superior al nuevo tributo, los contribuyentes no se verán afectados por la nueva figura fiscal. Sin embargo en las comunidades donde no existe impuesto de patrimonio -como en Madrid o Andalucía-, o donde este sea inferior al nuevo tributo, los contribuyentes sí se verán afectados, a partir de un determinado nivel de riqueza que es diferente en cada territorio, en función del alcance de su normativa. Esto es, precisamente lo que sucede en las diez comunidades identificadas por los autores del informe de Fedea, Carmen Marín, Diego Martínez y Manuel Díaz.

Ejemplos para Cataluña

Según los cálculos de Fedea, en el caso de Cataluña, contribuyentes con un patrimonio neto a partir de 17.546.648 euros (después de haber descontado las deudas y el valor de la vivienda habitual hasta 300.000 euros) que pagar en 2023 una cantidad adicional al Estado como consecuencia de la entrada en vigor del nuevo 'impuesto de solidaridad de las grandes fortunas'.

El plus que habrá que pagar al Estado es mayor a medida que aumenta el patrimonio neto. Así para un contribuyente catalán con patrimonio neto de 18 millones, además de pagar el impuesto catalán tendrá que abonar 3.400 euros al Estado.

Para un contribuyente catalán con un patrimonio neto de 20 millones, el plus para el Estado será de 18.401 euros. Si el patrimonio neto es de 30 millones, la cantidad adicional que habrá que pagar a la Agencia Tributaria será de 93.400 euos. El plus se eleva a 325.290 para un ejemplo de patrimonio neto de 60 millones y llega a 618.400 euros si el patrimonio neto del contribuyente es de 100 millones. Otro ejemplo más: un patrimonio neto de 200 millones de euros, además de tributar 6.753.364 euros a la hacienda catalana tendrá que pagar 1.368.400 euros a la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT).

Otras comunidades

En Madrid y Andalucía, la tributación al Estado se producirá a partir de patrimonios de 3,7 millones (resultado de sumar a la cantidad de 3 millones la exención de 700.000 euros prevista en el impuesto) ya que en estas dos comunidades no existe impuesto sobre patrimonio. 

Según los cálculos de Fedea, el nuevo impuesto exigirá una mayor tributación a contribuyentes de Galicia con un patrimonio a partir de 8.639.577 euros. En el caso de Asturias, el nuevo tributo empezará a operar para patrimonios netos a partir de 23,89 millones y en el de Cantabria, a partir de 26,29 millones.

En el caso de Murcia, el límite de patrimonio a partir del cuál tendrá efecto el nuevo impuesto de solidaridad se halla en 25.032.081 euros. En Baleares, la línea roja es a partir de 209.853.351 euros.

En lo relativo a las haciendas forales vascas, el nuevo impuesto estatal será exigible en Álava a partir de 13.166.853 euros. En Bizkaia, a partir de 9.597.712 euros y en Guipuzkoa, a partir de 13.066.853 euros. En el caso de Navarra, se verán afectados los contribuyentes con un patrimonio neto a partir de 10.612.803 euros.

Cuestiones no resueltas

A la luz de estos datos, los autores del informe de Fedea se preguntan si las comunidades que ya han renunciado completamente a la recaudación de su impuesto autonómico sobre patrimonio (Madrid y Andalucía) van a recuperarlo. "Desde el punto de vista financiero, podría tener sentido: antes de que la recaudación del impuesto acabe en el gobierno central, las comunidades autónomas afectadas podrían aspirar a recaudar la totalidad de lo tributado por sus contribuyentes. No obstante, estas comunidades también podrían reafirmarse en su posición de bonificar la cuota al 100% y reclamar contra la violación de su autonomía tributaria en los tribunales", reflexionan los autores.

Respecto a Cataluña y las otras siete comunidades donde el impuesto sobre patrimonio es inferior al de solidaridad a partir de un determinado nivel, los autores se preguntan: "¿Van a permanecer impasibles ante una subida de impuestos hacia sus contribuyentes?". Y opinan que en este caso, "estas comunidades posiblemente opten por una subida de su impuesto de patrimonio a fin de no perder recaudación en favor del Estado". También sugieren otra opción que permitiría a las comunidades neutralizar el efecto de la subida y que consiste en subir el impuesto, por un lado, pero permitir que la subida sea deducible de la cuota de otro impuesto.

Compartir el artículo

stats