Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Marc descubre la verdad sobre las lavanderías en Castellón: "Le dedico media hora al día, pero no da para vivir"

El empresario abrió una lavandería en un pueblo de la provincia tras invertir 80.000 euros

Funciona casi sola, pero la rentabilidad es mucho más limitada de lo que muchos imaginan

Marc, en el canal de Youtube de Eric Ponce.

Marc, en el canal de Youtube de Eric Ponce. / Mediterráneo

Las lavanderías de autoservicio se han convertido en uno de los negocios que más proliferan en terriotorio nacional, y la provincia de Castellón no es ajena a esta tendencia. Abren muchas horas, no tienen empleados y, sobre el papel, prometen ingresos casi pasivos. Sin embargo, la experiencia de Marc, emprendedor y propietario de una lavandería en un municipio castellonense, muestra una realidad distinta a la de las recetas milagro que prometen algunos 'influencers' para hacerse millonario.

Marc abrió su local en agosto de 2024, tras una etapa personal complicada y buscando un negocio que no le exigiera ni demasiada energía ni presencia constante. “Buscaba algo que funcionara casi solo”, explica. Tras detectar que en su pueblo no existía ninguna lavandería y que los vecinos tenían que desplazarse a otras localidades, decidió lanzarse al proyecto junto a su madre y su hermano.

Poner en marcha la lavandería supuso una inversión cercana a los 80.000 euros, según confirma en el canal de Youtube de Eric Ponce. De ellos, unos 60.000 euros se destinaron a la compra de cuatro lavadoras y tres secadoras industriales de la marca Speed Queen; otros 15.000 euros a la reforma del local —electricidad, fontanería y obra— y alrededor de 5.000 euros a la instalación del gas natural.

Precisamente esta última parte fue la más complicada. Los trámites administrativos retrasaron la apertura cerca de seis meses, durante los cuales Marc tuvo que asumir el alquiler del local sin poder operar. Finalmente, el establecimiento comenzó a funcionar con un horario amplio: abre todos los días del año, de seis de la mañana a diez de la noche.

Media hora al día… y muchos gastos

El gran atractivo del negocio es la baja dedicación diaria. “Le dedico media hora al día: abrir, limpiar y recaudar”, explica Marc. No tiene empleados y apenas gestiones administrativas, más allá de controlar gastos y pedir jabón cada pocos meses.

Sin embargo, esa aparente simplicidad esconde una larga lista de costes fijos y variables que pesan mucho en la rentabilidad. Solo en detergente gasta unos 7.000 euros al año para unos 4.000 lavados. A ello se suman facturas de gas que en invierno pueden alcanzar los 300 euros mensuales, hasta 180 euros de luz al mes, 357 euros de alquiler, 550 euros mensuales del préstamo y las cuotas del sistema de pago con tarjeta de cada máquina. “El margen depende totalmente de los costes”, resume.

Las lavanderías se presentan como alternativa a la subida de la luz en Castellón

La facturación varía mucho además según la época del año. En verano, los ingresos pueden rondar los 1.900 o 2.000 euros mensuales, mientras que en invierno —la temporada fuerte— se sitúan entre los 3.000 y los 4.000 euros. El motivo es claro: en los meses fríos se lavan más prendas voluminosas como edredones y mantas, y el uso de las secadoras se dispara.

Aun así, tras descontar gastos, el beneficio real es ajustado. Durante su primer año completo, la lavandería generó unos 3.000 euros de beneficio neto, lo que equivale a una rentabilidad anual del 3,75%. Para este segundo año, Marc espera mejorar y situarse entre el 5% y el 6%. Con estos números, calcula que tardará entre siete y ocho años en recuperar la inversión inicial.

“No es un negocio para vivir”

Marc avisa a quien pretenda abrir un negocio de este tipo. “No lo tienes que coger como tu empresa principal. No vas a hacerte rico ni a ganar muchísimo dinero”, afirma. Sus beneficios mensuales rondan los 400 o 500 euros, una cifra insuficiente para depender exclusivamente de ella. Pese a pequeños problemas iniciales —alguna avería puntual o incidencias con clientes—, se muestra satisfecho con la decisión. “Al principio tenía algún problemilla más, pero lo solucionamos y ahora estoy contento”, reconoce. De hecho, asegura que, con lo aprendido, volvería a abrirla.

Tracking Pixel Contents