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Otro sistema de pensiones es posible: menos cotizaciones, más ahorro y mayor solvencia

Mientras España destina cerca del 36% del salario a sostener las pensiones públicas, el modelo suizo combina reparto y capitalización con una cotización estatal del 13%

Vídeo: Pensando en la jubilación conoce las últimas novedades del sistema de pensiones

PI Studio

El sistema público de pensiones en España sigue bajo presión pese a las reformas de los últimos años. Con una población cada vez más envejecida y una fuerte dependencia del Estado, la sostenibilidad del modelo genera dudas crecientes. Frente a este escenario, Suiza se ha consolidado como uno de los países con un sistema de pensiones más sólido de Europa.

La diferencia es clara: en España, las cotizaciones para financiar las pensiones rondan el 36% del salario bruto, mientras que en Suiza la aportación pública se limita al 12,8%. Esta menor carga no implica peores pensiones, sino un modelo distinto.

La clave está en su sistema de tres pilares. El primero garantiza una pensión mínima pública. El segundo, obligatorio para los trabajadores, se basa en el ahorro individual y la capitalización: las aportaciones se acumulan en cuentas a nombre del trabajador y se invierten a largo plazo. A ello se suma un tercer pilar voluntario, incentivado fiscalmente. El objetivo es que la pensión final alcance alrededor del 60% del último salario.

España, en cambio, depende casi por completo del sistema de reparto. Esto permite hoy una tasa de reemplazo elevada, del 78%, pero deja al sistema muy expuesto al envejecimiento. Con menos trabajadores y más jubilados, el Estado ya necesita transferir miles de millones cada año para pagar las pensiones.

El modelo suizo, al combinar pensión pública y ahorro obligatorio, es más resistente a los cambios demográficos. Importarlo a España sería posible, pero implicaría reducir la generosidad actual del sistema, un debate políticamente sensible.

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