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El Periódico Mediterráneo

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La moto eléctrica, a toda velocidad

La start-up Next electric motors ya exporta sus modelos a ocho países

El equipo de Next Electric Motors, con varios de los modelos y prototipos de la firma.

Xulei Xu y Antonio Navarro, los actuales máximos responsables de Next Electric Motors, no se conocían de nada hasta que ambos llegaron al Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández de Elche con la misma idea en la cabeza: lanzar una marca de motos eléctricas capaz de competir en precio y prestaciones con los modelos de combustión. En el primer caso, Xulei Xu estaba acostumbrado desde pequeño a ver circular por las ciudades chinas este tipo de vehículos en los viajes que realizaba junto a su familia a la tierra natal de sus padres, y no acababa de entender por qué los pocos modelos que encontraba en España eran "tan feos y tan caros". "En realidad, todo empezó porque buscaba una moto para mí", recuerda el emprendedor.

Tras dar sus primeros pasos junto a su hermano, Ben Xu, acabó recalando en el recinto universitario en busca de asesoramiento y algo de ayuda, y fue allí donde los pusieron en contacto con otros emprendedores, Antonio Navarro y Estefanía Hernández, que habían llegado con un proyecto muy similar. Eso sí, a través de un camino muy distinto. En este caso, Navarro, apasionado de las dos ruedas, había participado al tiempo que estudiaba la carrera en la competición universitaria Moto Student y también había sido ingeniero de pista en el mundial junior de Moto 3. Aunque lo suyo hubiera sido dedicarse al diseño de motos de carreras, decidió que el futuro y dónde realmente podía encontrar un nicho era en la moto eléctrica.

Un cruce de correos electrónicos y una cita en una cafetería bastaron para que Xu y Navarro conectaran y decidieran poner en marcha un proyecto que, primero, logró seducir a los responsables de Lanzadera -la aceleradora de empresas de Juan Roig, en la que estuvieron sus primeros dos años de vida- y, luego, convencer al ‘family office’ vasco Kereon Partners, que a finales de 2020 suscribió la primera ronda de financiación de la start-up, de 500.000 euros.

Desde un principio tuvieron muy claros sus objetivos. "Sabíamos que la clave estaba en conseguir una moto que fuera atractiva, con un buen diseño, y a un precio asequible, que fuera comparable al de los modelos de combustión. Que no tuvieran que pasar dos años para que saliera a cuenta, que fuera rentable para el comprador desde el minuto uno", explica Xu.

Por eso, descartaron crear desde cero todos los componentes de sus motos -lo que hubiera supuesto una inversión inasumible para ellos y hubiera disparado los costes- y decidieron utilizar las bases que ya existían en China, donde contratan la producción, y centrarse en el diseño exterior -el "look and feel", en palabras de Navarro- y en conseguir la mejor relación entre peso, potencia y precio. Fue así como gestaron su primer modelo, la NX1, que pusieron en el mercado por algo menos de 2.200 euros, con una batería extraíble que se puede cargar en cualquier enchufe y con una autonomía de 65 kilómetros.

Un lanzamiento que financiaron gracias a una campaña de preventa, con la que consiguieron vender 33 unidades antes siquiera de tener la primera moto fabricada, cuando solo existía sobre el papel. A partir de ahí, la empresa ha ido dando pasos para asentarse en el mercado, como el acuerdo que firmaron con Norauto para que prestara servicio técnico a los compradores, "algo fundamental para generar confianza", según recalca Antonio Navarro.

Desde el comienzo también tuvieron claro que debían expandirse más allá del mercado español. Primero entraron en Holanda y Alemania, y más tarde firmaron acuerdos de distribución en Bélgica, Francia, Portugal y Malta, hasta el punto de que este año ya esperan que 60% de sus ventas sean en el exterior. Este afán por buscar nuevos mercados les ha llevado incluso a Kenia, donde una empresa de ‘moto sharing’ adquirió 26 unidades.

Ahora la firma acaba de lanzar al mercado sus dos nuevos modelos, equivalentes a motos de 125 centímetros cúbicos: la Next Mojito, de estética algo retro y con un aire a la icónica Lambretta, con la que aspiran a ampliar su público -hasta ahora el 75% de los compradores son hombres- y la NXPlus, la hermana mayor de su primer modelo. Dos nuevas motos que podrán beneficiarse de las subvenciones del Plan Moves, lo que esperan que ayude a las ventas. Además, preparan para el próximo año su entrada en el segmento de las scooter GT.

Los contactos en China, donde fabrican sus modelos, les ha llevado a aliarse con Yadea, el mayor productor de motos eléctricas del país asiático, que buscaba un socio que les ayudara con la distribución en España y Portugal. Una alianza que también podría conducir a que la firma alicantina produjera sus vehículos en las plantas de la firma china en el futuro.

Navarro y Xu están convencidos del recorrido que puede tener su negocio, sobre todo ante las nuevas regulaciones que cada vez limitan más los vehículos de combustión en las ciudades europeas. Y dan un dato: mientras que en China ya se venden 36 millones de motos eléctricas anuales, en Europa esta alternativa apenas supone un 6% de los 1,2 millones de vehículos de dos ruedas que se comercializan. Es decir, que tienen mucha carretera por delante.

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