El proceso de dentición en los bebés es uno de los más dolorosos para ellos. No es para menos: les están apareciendo los primeros dientes de leche con los que podremos empezar a introducir alimentos sólidos que pueda masticar además de complementarlo con la leche materna.

Los primeros dientes de leche comienzan a aparecer alrededor de mes seis o siete de edad y se completan, aunque siempre hay variaciones en cada bebé, alrededor de los 18 meses o el año y medio de edad.

A los 7 meses, el niño tendrá unas cuatro piezas dentales, y a partir de los 8 meses, aparecerán cuatro dientes más. Los primeros dientes en aparecer serán los incisivos centrales (primero en el maxilar inferior y después en el maxilar superior) y el incisivo lateral superior. Más adelante aparecerán los caninos, y luego los molares, tanto en la arcada superior, como en la arcada inferior de la dentadura. Estos son dientes de leche, lo cuál significa que se le irán cayendo para ser sustituidos por los dientes definitivos.

¿Cómo sé que a mi bebé le están saliendo los dientes?

Como señalan Eduard Estivill Sancho y Gonzalo Pin en el libro 'Pediatría con Sentido Común', cuando nuestro bebé se acerque a esa edad debemos estar atentos a diferentes signos para percatarnos de la aparición de sus dientes:

  • Produce mayor saliva de lo normal
  • Babea
  • Llora y está inquieto
  • Le cuesta dormir
  • No quiere comer
  • Se mete los dedos y otros objetos en la boca y los aprieta con las encías: "la irrupción de los dientes conllevará que el niño chupe todo lo que esté a mano para aliviar las molestias de sus encías desnudas".

Para comprobar que le están saliendo los primeros dientes podemos palpar la zona de las encías. Notaremos un bulto en las encías y posiblemente la zona roja e hinchada.

¿Cómo podemos aliviar el dolor de la dentición?

Según Eduard Estivill Sancho y Gonzalo Pin, hay tres técnicas que podemos usar para aliviarles su dolor.

  • Juguetes para morder: la presión que realizan con juguetes con los mordedores les ayuda con su dolor.
  • Masaje en la zona inflamada: podemos frotarles con un dedo la zona de la encía inflamada.
  • Frío: para bajar el hinchazón podemos recurrir al frío, por ejemplo, mediante una cuchara que esté fría.

Estivill y Pin no recomiendan darles analgésicos a los niños si no es por prescripción médica. Asimismo es recomendable retirar el chupete de nuestro hijo para que con la salida de los dientes no se produzcan deformidades de maxilares y arcadas dentarias.