Estados Unidos ha incluido a Batasuna, EH y HB en su lista de organizaciones terroristas, por considerar que son "alias" de ETA. La decisión fue tomada el 30 de abril por el secretario de Estado, Colin Powell, días antes de que el Gobierno español anunciara que José María Aznar viajaría a EEUU para solicitarlo. La noticia fue hecha pública ayer, coincidiendo con la llegada de Aznar a Washington y a pocas horas de la apertura de la campaña electoral en España.

El presidente de Estados Unidos, George Bush, que ayer recibió a Aznar en la Casa Blanca, recompensó con este gesto el apoyo incondicional que el líder español le ha brindado antes, durante y después de la guerra de Irak contra la voluntad de la mayoría de los españoles. "Ésta es la primera de las consecuencias de las relaciones de España y Estados Unidos", proclamó el jefe del Ejecutivo a los periodistas que le acompañaron en su avión desde Nueva York a Washington.

850 MUERTES

Una nota difundida por el Departamento de Estado señala que Batasuna ha incluido en su liderazgo y en su militancia a condenados por actos terroristas vinculados con ETA y que ésta ha sido "responsable de unas 850 muertes en España". Según la normativa que ha permitido su proscripción, Batasuna constituye "una amenaza para la seguridad nacional, la economías y la política exterior" de EEUU.

En rueda de prensa en Washington antes de su encuentro con Bush, Aznar no ocultó su satisfacción por la ilegalización de Batasuna en Estados Unidos, que atribuyó a una iniciativa personal suya y a la implicación directa del propio Bush.

Convencido del impacto del problema terrorista en España, el jefe del Ejecutivo quiso mostrar los beneficios de su apuesta pronorteamericana, que le ha granjeado un amplio rechazo social. Dijo que la colaboración de Bush, "a veces tan criticado", había sido "fundamental" para la ilegalización de Batasuna. Y confió en que "los ciudadanos entienden que hay esfuerzos, decisiones y viajes que merecen la pena", en alusión a su apoyo a EEUU en la crisis iraquí.

Aznar auguró que la decisión tendrá un efecto "cascada" en el plano político y jurídico y permitirá "ir cerrando círculos" al entramado de ETA. De esos efectos conversó con el secretario de seguridad interior, Tom Ridge, con el fiscal general de EEUU, John Ashcroft, y en su posterior cena con Bush.

Fuentes del Gobierno español apuntaron que Estados Unidos podría invitar a los países que integran la coalición internacional que atacó Irak, entre los que se encuentran, además de España, Australia, Canadá y Reino Unido, a adoptar las mismas medidas en relación a Batasuna.

CONFUSIÓN

Las circunstancias en que trascendió la noticia resultaron confusas. El presidente Aznar aseguró que se había enterado "10 minutos antes" de abordar en Nueva York el avión de la Fuerza Aérea española. Dijo que se la comunicó su embajador en Washington, Javier Rupérez, después de que éste fuera informado por el Departamento de Estado.

El lunes pasado, la víspera del viajea del presidente a Estados Unidos, los asesores de la Moncloa también se mostraron desconocedores de la decisión. Aseguraron a los periodistas que la inclusión de Batasuna en la lista negra norteamericana, solicitada en marzo pasado después de que el Tribunal Supremo proscribiera la formación aberzale, tomaría aún algún tiempo por exigencias de procedimiento.

Lo sorprendente es que Powell, que estuvo en Madrid el 1 de mayo --un día después de aprobar la ilegalización--, no se lo hubiera comunicado a Aznar o a la ministra de Exteriores, Ana Palacio. Por tanto, caben dos posibilidades: o Bush había ocultado la noticia a Aznar para darle una sorpresa, o bien todas las partes lo sabían y acordaron que el anuncio se escenificara durante el viaje del presidente, a menos de dos días del inicio de la campaña electoral.

MÁS DIFÍCIL EN LA UE

Pese a ese logro, el ministro español del Interior, Ángel Acebes, auguró ayer dificultades para incluir a Batasuna en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea (UE), en contraste con las facilidades de la Administración norteamericana.

Acebes atribuyó las dificultades en la UE a que la ilegalización de Batasuna no es definitiva --está pendiente del fallo del Tribunal Constitucional-- y a una tramitación más lenta y garantista de los órganos europeos contra las estructuras políticas de ETA, informa Luis Díez.