El presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, considerado del sector más soberanista del PSE, defiende la necesidad de que los partidos lleguen a un acuerdo a medio camino --un "punto intermedio"-- entre el vigente Estatuto de Gernika y el plan Ibarretxe.

Su propuesta, recogida en el libro La crisis vasca.

Entre la ruptura y el diálogo, fija condiciones para "un arreglo". Entre ellas, que se acepte que el punto final no será ninguno de esos dos textos, que existan "garantías" de que lo aprobado en el País Vasco será aceptado en las Cortes, renunciar a discutir de "principios" y aceptar que muchas competencias se podrían ejercer por "delegación" del Estado. El PP criticó ayer esa propuesta. A. G.