El marroquí Farid Hilali, de 35 años, compareció el pasado lunes ante un tribunal londinense para responder a la acusación de estar implicado en los atentados del 11-S y de ser cómplice en los del 11 de marzo en Madrid, según el diario The Times.

Hilali fue detenido por las autoridades británicas a petición del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que le identificó como Shakur, el individuo que el 27 de agosto del 2001, días antes del 11-S, telefoneó al presunto jefe de Al Qaeda en España, Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah, para decirle que habían entrado "en el campo de aviación" y "degollado al pájaro". Así le informaba de los atentados en EEUU. Además, le prometía que en un mes tendría algo que enseñarle.

En su auto de procesamiento de la célula española de Al Qaeda, en otoño del 2003, Garzón incluyó el nombre de Shakur, indicando que no podía precisar a quién correspondía ese alias. La investigación resolvió el interrogante y Garzón emitió el 28 de abril una orden de arresto.

La localización de Hilali no fue compleja, ya que había sido arrestado en septiembre por entrar ilegalmente en el país, y permanecía arrestado en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh.