Volvió a hacerlo. José Luis Rodríguez Zapatero descolocó ayer al líder del PP, Mariano Rajoy, al anunciar en el Congreso que comparecerá en un pleno extraordinario "inmediatamente después" de ordenar en el Consejo de Ministros el envío de soldados españoles a Afganistán. Precisamente la no comparecencia ante las Cortes era el motivo de la pregunta de Rajoy, que exigió a Zapatero que explicara cualquier envío de tropas al extranjero como había prometido en el debate de investidura.

El presidente repitió la jugada que ya le hizo al PP en el debate presupuestario del año pasado, cuando los populares le exigían que debatiera en nombre del PSOE hasta el punto de acusarle de "cobardía" si no lo hacía. El día del debate, contra todo pronóstico, Zapatero subió a la tribuna y atacó los últimos presupuestos de José María Aznar.

"NO APRENDEN" Ayer incluso se permitió aleccionar a su oponente. "Veo, señor Rajoy, que no aprenden ustedes nada", dijo para regocijo de sus compañeros de filas. "Están dando el mismo patinazo que dieron en el debate del 2003". Luego reiteró que los ministros de Defensa y Exteriores, José Bono y Miguel Ángel Moratinos, "escucharán el criterio de los parlamentarios" sobre el envío de tropas hoy mismo en una sesión conjunta de las comisiones de Defensa y Exteriores. Y remató con el as que traía en la manga: "El presidente comparecerá en el Congreso en el mes de julio, en un pleno extraordinario, nada más aprobar el Consejo de Ministros el envío de tropas a Afganistán".

El líder del PP reprochó a Zapatero que apruebe ahora la salida de soldados españoles cuando hizo de la crítica a la participación en la guerra de Irak "el eje de su campaña electoral". Y sólo se explicó el "cambio" de criterio si se debe a un intento de "compensar otras decisiones", en referencia a la repatriación de las fuerzas de Irak; "o es para mejorar su imagen exterior".

Rajoy aprovechó para mofarse del breve encuentro entre Zapatero y el presidente de EEUU, George Bush, en la cumbre de la OTAN celebrada el lunes en Estambul. "Mejorar su imagen exterior le hace muy buena falta --espetó al presidente-- después de andar buscando al señor Bush por los pasillos donde se celebró la reunión de la OTAN para lograr hacerse una foto con él, cosa que al final consiguió".

DIFERENCIAS CON IRAK Zapatero pasó por alto la cuestión fotográfica y se centró en señalar "las tres diferencias" entre el envío de tropas a Afganistán y la decisión del Gobierno de Aznar de meter a España en la guerra de Irak. "Vamos a enviar tropas dentro de la legalidad internacional, no como hicieron ustedes con Irak. Vamos a enviar tropas fundándonos en verdades y no en mentiras, como hicieron con Irak. Los soldados irán para amparar un proceso electoral y no para apoyar una guerra ilegal en Irak", afirmó Zapatero entre prolongados aplausos de los socialistas y sonoras protestas de los populares, a los que el presidente del Congreso, Manuel Marín, tuvo que llamar al orden.

Pero el presidente continuó al ataque. Utilizó un cuarto argumento para dañar al grupo que dirige Mariano Rajoy. "Por si esas diferencias fueran poco --dijo--, este Gobierno pondrá todos los medios a su alcance para que los soldados españoles viajen en aviones seguros".

Eduardo Zaplana dedicó su turno a asegurar que Zapatero irá al Congreso "arrastrado por la pregunta de Rajoy".