El exministro del Interior Ángel Acebes afirmó ayer en la comisión de investigación del 11-M que la pista islamista sólo cobró fuerza frente a la hipótesis de ETA la tarde del día 13, tras la detención de dos indios y tres marroquís en relación con la matanza. Acebes entró en abierta contradicción con los mandos policiales en la fecha de la matanza, que han situado entre el día 11 y, como muy tarde, el mediodía del 13 el momento en que el terrorismo islamista era el mayor sospechoso.

Acebes insistió, también en contra de la opinión generalizada de los expertos policiales, en una posible conexión entre ETA y el terrorismo islamista. Desde esa premisa, instó al actual Gobierno a averiguar "quién hay por arriba y por abajo" de la masacre para conocer así "el alcance real de la sombra de ETA que aún planea sobre aquellas horas". "A nosotros se nos exigió que contestáramos en 24 horas a la pregunta: ¿Quién ha sido? Ahora pregunto yo, junto a millones de españoles: ¿Quién ha sido, señorías?", dijo.

EL PRIMERO Acebes fue el primer miembro del anterior Gobierno en declarar ante la comisión y protagonizó la comparecencia más larga en la historia de la democracia. Durante más de 10 horas --desde las nueve de la mañana hasta las siete y cuarto de la tarde--, el hoy secretario general adjunto del PP defendió una y otra vez la "honestidad" del Ejecutivo de José María Aznar y denunció, sin citar nombres, que desde el momento de los atentados y hasta las elecciones generales del 14 de marzo se puso en marcha una "estrategia electoral contrarreloj" para "sembrar la infamia" y beneficiarse de la matanza.

El extitular de Interior insistió con pertinacia en que él nunca faltó a la verdad al mantener, hasta la rueda de prensa de las 20.00 horas del día 13, que ETA era la vía prioritaria de investigación de la matanza. Acebes se mantuvo en sus trece pese a que los portavoces de distintos grupos le leyeron en su textualidad testimonios de los mandos policiales ante la comisión que fueron en sentido contrario.

Así, el excomisario general de Información Jesús de la Morena dijo que el día 12 transmitió al propio Acebes que había que contemplar la vía integrista "con bastante seriedad". El exjefe de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE), Mariano Rayón, afirmó por su parte que a las 12.30 horas del sábado 13 "ya se está en la pista cierta", después de que su unidad analizara la tarjeta del móvil hallado junto a unos detonadores en una mochila la noche del día 11. El jefe de información de la Guardia Civil, José Manuel García Varela, dijo haber informado a Acebes el mediodía del 13 que la pista de ETA "ya no encajaba".

Gaspar Llamazares (IU) recordó a Acebes unas declaraciones del propio Aznar, en las que el expresidente del Gobierno señaló que al mediodía del 13 tuvo la convicción sobre la autoría islamista. "Eso se lo pregunta usted al señor Aznar. Le estoy dando mi opinión y mi información", respondió Acebes.

Alegó el exministro que en la rueda de prensa que ofreció hacia las 14.30 horas del día 13 mantuvo la prioridad de ETA, pese a que se iban a producir poco después las primeras detenciones, porque los sospechosos eran, argumentó, "unos señores que habían vendido en un establecimiento, no se sabía a quién, unos teléfonos móviles y unas tarjetas". Acebes aireó un documento sobre los antecedentes de los detenidos, en los que Jamal Zugan figuraba sólo como autor de un delito de lesiones en 1998. Llamazares replicó que Zugan había sido relacionado con atentados terroristas. "Esto es lo que yo recibí", justificó Acebes.

CONEXIONES La afirmación de Acebes sobre posibles conexiones de ETA con el terrorismo islamista provocó un alud de preguntas de los comisionados. Varios portavoces le recordaron que Rayón, jefe de la UCIE, y otros mandos rechazaron la existencia de esa relación. El exministro no ofreció pruebas concretas que avalaran sus palabras.

El otro filón de controversia fueron las constantes alusiones de Acebes a una supuesta "campaña" entre los días 11 y 14 orientada a "socavar la fiabilidad del Gobierno, explotando la sacudida emocional provocada por los atentados". Y aludió a ciertas llamadas telefónicas de políticos, que no identificó, instando a participar en protestas ante sedes del PP la noche del 13.