La Policía detuvo ayer, en San Sebastián e Irún, a cuatro personas por su presunta relación con algunos terroristas islamistas del 11-M. En la operación, ordenada por el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo, también se efectuaron varios registros domiciliarios. Los detenidos son de nacionalidad siria, egipcia y argelina, desconociéndose aún el pasaporte del cuarto detenido.

Los arrestados en Irún, donde tienen fijada la residencia, no tienen relación directa con la masacre aunque sí con sus autores. Según la Cadena Ser, uno de los arrestados usó las mismas tarjetas telefónicas de prepago y los mismos terminales que utilizó la célula terrorista el 11 de marzo. Las llamadas se hicieron antes del atentado de Madrid porque después del 11 de marzo la célula de Leganés cambió de teléfonos. Además, este mismo detenido mantenía relación con Rabei Osmán, El Egipcio, Sherhane ben Abdemajid, El Tunecino, y los hermanos Oulad --que también se suicidaron junto a El Tunecino en el piso de Leganés--.

AISLAMIENTO DE ´EL EGIPCIO´ La Dirección General de Instituciones Penitenciarias ha decidido mantener aislado, en la cárcel madrileña de Soto del Real, a Rabei Osmán Sayed, Mohamed El Egipcio, presunto cerebro de los atentados del 11-M, para evitar que tenga contactos con otros presos vinculados con el terrorismo islamista. Osmán, que ingresó en la prisión al filo de la medianoche del martes, pasó sus primeras horas en la cárcel en el módulo de ingreso, donde se le abrió expediente, se le tomaron fotos y huellas, y se le practicó una revisión médica. Después fue trasladado al módulo de aislamiento, una serie de celdas y patios que están reservados a presos muy peligrosos.

El detenido no podrá tener contacto con otros internos. Sólo saldrá un par de horas al día al patio y pasará el resto del tiempo en su celda. No podrá acudir al comedor ni a otras zonas comunes de la prisión a rezar. Osmán sí podrá recibir visitas de sus familiares y amigos y preparar su defensa con el letrado.