La división de los críticos en la asamblea extraordinaria de IU allanó ayer el camino a Gaspar Llamazares para lograr su reelección como coordinador general por otros dos años. Pero su resultado será muy ajustado. La lista que encabeza con Rosa Aguilar como número dos obtuvo la firma de 401 delegados frente a los 333 avales que consiguió la del abogado Enrique de Santiago, con el secretario general del PCE, Francisco Frutos, en el cuarto puesto, y a los 112 que presentó la tercera candidatura, del sector radical, que encabeza el alcalde de Carmona (Sevilla), Sebastián Martín Recio.

Pero ese apretado margen a favor de Llamazares puede ampliarse. Anoche se aprobó que los coordinadores regionales participen en la reunión del consejo para elegir al coordinador general. Llamazares cuenta con el apoyo de 12 de los 19.

Los dos candidatos avalados por el PCE para relevar a Llamazares al frente de IU, el exdiputado Felipe Alcaraz y el exdirigente de la Unión de Juventudes Comunistas (UJC) Enrique de Santiago, no habían logrado ponerse de acuerdo.

NEGOCIACIÓN FRACASADA La negociación entre Alcaraz y De Santiago se prolongó hasta bien entrada la madrugada. Como ninguno de los dos abandonaba su pretensión de ser coordinador, Alcaraz propuso como cabeza de lista al dirigente cordobés Enrique Centella. Finalmente, De Santiago aceptó respaldar a Alcaraz como coordinador, pero encabezando él la lista. Pero poco después le comunicó que sus huestes no aceptaban el pacto, ante lo que Alcaraz optó por retirarse y quedar fuera de la lista. "Cuando veo que hay que dar codazos para estar, no estoy", aseguró. No obstante, manifestó su apoyo a la lista encabezada por De Santiago, que calificó de "acierto" y "balón de oxígeno".

OFERTA RECHAZADA Por su parte, Gaspar Llamazares consideró "un desperdicio y un despilfarro" el sacrificio de Alcaraz, y tras asegurar que compartían la misma política, le ofreció públicamente que se integrase en su lista. Alcaraz, sin embargo, declinó la invitación.

De Santiago, de 40 años, secretario general de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) y uno de los letrados que acusó al dictador chileno Augusto Pinochet ante el juez Baltasar Garzón, quedó entonces como el único candidato del PCE para relevar a Llamazares. Inicialmente contaba con el apoyo de los sectores críticos de IU. Pero, una hora antes de que acabara el plazo para presentar oficialmente la lista de 110 nombres al consejo político, se desgajaron las corrientes Espacio Alternativo y Plataforma de Izquierdas.

Éstos grupos, junto con algunos críticos andaluces, encabezados por Concha Caballero y la Candidatura Unitaria de Trabajadores (CUT) armaron una lista con Martín Recio a la cabeza, seguido de Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda. El primero cargó contra "el aparato del PCE" y dio a entender que se votarán a sí mismos, mañana, en la reunión del consejo político en la que se elegirá al líder de IU.

El candidato del PCE, De Santiago, aseguró a este diario que sea cual fuere el resultado, trabajará fielmente con la dirección que salga de la asamblea "porque es más lo que nos une que lo que nos separa". Respondió así al llamamiento de Rosa Aguilar de no seguir interiorizando el debate. La alcaldesa de Córdoba y presidenta de la asamblea emplazó a la dirección del PCE, a la que no citó, a aceptar el triunfo de Llamazares.

LLAMAMIENTO DE AGUILAR Aguilar dijo que "si la asamblea no sirve para cambiar la confrontación interna, estaremos escribiendo la página final de un proyecto que es necesario para la sociedad, porque la gente nos volverá la espalda".

Si se respeta el compromiso previo de la comisión de candidaturas de IU de aceptar al candidato más votado por la asamblea, Llamazares renovará hoy su mandato.