El expresidente José María Aznar, en una entrevista publicada ayer por el diario italiano Corriere della Sera, considera que "el resultado del referendo, con una participación del 42%, representa un gran fracaso para el Gobierno". El exlíder del PP afirma que es la cifra más baja de participación en una consulta. "Es un castigo para este Ejecutivo que ha fijado la votación de manera inoportuna, como un plebiscito de sus propias decisiones".

La acusación es la respuesta que Aznar da al periodista del diario italiano cuando éste le pregunta si es una "buena señal" el hecho de que el texto de la Constitución europea haya sido aprobado en España con un 76,6% de votos afirmativos.

VOTO POR CORREO El expresidente, lejos de dar algún valor a esa mayoría, insiste en que "más de 20 millones de electores" no acudieron a las urnas. En su caso, precisa, votó por correo porque estaba fuera de España.

Aznar, en cualquier caso, insistió en la cuestión del "fracaso" al calcular que "sólo uno sobre tres" españoles votó .

En la misma entrevista, Aznar es preguntado sobre si España ha terminado por superar a Italia en peso político en Europa. Italia --afirma el expresidente-- "es económicamente más fuerte". Opina que España "ha vivido en los últimos ocho años la mayor expansión económica de toda su historia", pero matiza que "ese proceso se ha interrumpido". "Si fuera italiano, no me preocuparía", zanja.

Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, admitió ayer errores en el tipo de campaña electoral que los socialistas llevaron a cabo, vista la participación final registrada en el referendo. "Seguramente no estuvimos acertados en el diseño de la campaña y como responsable tendré que ver dónde hemos fallado como partido", aceptó Blanco. Pese a ello, insistió en acusar al PP, partidario también del a la Constitución, de confeccionar "una campaña de baja intensidad".

ZAPLANA La admisión de errores por parte de Blanco dio pie ayer mismo a que el portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, asegurara que "la euforia" de los socialistas tras el referendo "está pasando".

Zaplana reiteró que, pese al "fracaso" de la participación, el PSOE debería estar agradecido al principal partido de la oposición porque fue el PP --en su opinión-- el que evitó un "descalabro" todavía mayor. En ese sentido, reclamó a los socialistas que dejen de "echar la culpa siempre a quien no la tiene".