El autoproclamado gobierno en el exilio de Guinea Ecuatorial responsabilizó ayer al Gobierno español de la suerte del líder opositor Severo Moto, en paradero desconocido desde hace más de una semana. En un comunicado, la oposición ecuatoguineana sostiene que Moto abandonó España por falta de "garantías de seguridad" debido a los "contactos amistosos" de Madrid con Teodoro Obiang y las "advertencias públicas" del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, a la oposición guineana exiliada.

La nota señala que Moto se había convertido en un obstáculo para la "expansión energética" de España en el país africano. En concreto, para los supuestos acuerdos en favor de Repsol que Moratinos habría logrado en su reciente viaje a Malabo. La situación de indefensión en que estaba Moto le obligó a abandonar España "en busca de apoyos que garanticen no sólo su supervivencia personal, sino también su proyecto de liberar a Guinea".

Un portavoz del ministerio señaló que "ni el ministro ni Exteriores han amenazado jamás públicamente o en privado a Moto", porque, añadió, nunca ha habido ningún tipo de contacto con él.