La facción más conservadora del episcopado español, liderada por el vicepresidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, aprovechó para llamar a la feligresía a defender la unidad de la patria. Cañizares pidió en una homilía una reafirmación de la cohesión de España en unos momentos en que, dijo, está amenazada por el secesionismo. El arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, aseguró que "España pasa de ser un territorio en el que vive la paz, a un lugar de continuo extrañamiento y desconfianza"