Firmeza y reglas del juego claras. Bajo estas dos premisas inamovibles, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, advirtió ayer a ETA y a la izquierda aberzale de que mientras persista cualquier tipo de violencia en las calles del País Vasco, el Ejecutivo no tiene nada de qué hablar con la banda terrorista.

Así se lo comunicará el Ejecutivo a los representantes de la banda en la reunión que ambas partes tienen previsto mantener en los próximos días o semanas para sentar las bases del eventual diálogo. Las reglas del proceso de paz, avisó Zapatero con rotundidad en un mitin de los socialistas catalanes en Gav (Barcelona), no admiten confusión: se fundamentan en la legalidad y la ausencia completa de cualquier tipo de violencia.

"Las expectativas de paz en Euskadi exigen firmeza y respeto a las reglas del juego", aseveró el presidente. Y, a renglón seguido, exhortó directa y explícitamente a la izquierda aberzale: "Hagan política, solo política y nada más que política. La democracia es paz y respeto al que piensa diferente". Pese a su preocupación creciente por el estancamiento del proceso de pacificación del País Vasco, el Ejecutivo cree que el camino iniciado es irreversible, según fuentes gubernamentales consultadas por este diario.

TÁCTICAS DE PRESIÓN El Gobierno interpreta el repunte de la violencia callejera y la amenazante declaración de los tres encapuchados del sábado no como síntomas de una voluntad de quebrar la tregua, sino como tácticas para presionar en pos de la legalización inmediata de Batasuna, del acercamiento a Euskadi de los presos y del debate incluso sobre autodeterminación en la mesa de partidos.

Las mismas fuentes apuntan que el Ejecutivo no cree que la proclama de los tres encapuchados sea la expresión de divisiones internas dentro de ETA ni tampoco que signifique el aviso del final de la tregua. Entre otras cosas, apuntaron, porque no es el estilo de la banda para comunicar sus decisiones.

Mientras tanto, el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, respondió ayer al mensaje de ETA con la exigencia al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de que "vuelva ya" al pacto antiterrorista. Rajoy señaló que la banda terrorista no ha dicho "nada nuevo" porque no ha cambiado y sigue queriendo imponer sus criterios. Por ese motivo, afirmó que no se puede negociar "nada" con los terroristas ni legalizar a Batasuna.

Por su parte, el líder de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, advirtió a ETA de que "no va a chantajear, ni a influir en el proceso de paz, ni mediante la violencia ni mediante comunicados anacrónicos de encapuchados que pertenecen al pasado". Para Llamazares, el comunicado responde "a una forma anacrónica de celebrar la tregua por parte de algún sector de ETA".