Dos años después de su primera visita, De la Vega se ha encontrado con una Argentina optimista. Superada la grave crisis económica del 2001, el país vive un crecimiento imparable, acompañado de un superávit fiscal y comercial. De la Vega aprovechó ayer su entrevista con el presidente Néstor Kirchner para felicitarle por haber logrado dar estabilidad política y económica al país. Y aprovechó para destacar el papel decisivo que las más de 700 empresas con capital español han tenido en este proceso. La vicepresidenta presumió del "rigor, solvencia y compromiso" de los inversores españoles, en un desayuno con más de 200 empresarios con intereses económicos en Argentina.

ELOGIOS Fernández de la Vega se deshizo en elogios hacia el Gobierno argentino, con el que se mostró en "sintonía", y aseguró que los problemas que puedan tener las empresas españolas son los "normales" cuando se producen inversiones en otro país.

De todas maneras, utilizó una metáfora para pedir que tenga en cuenta los intereses económicos españoles: "La relación entre nuestros dos países es de tal potencia que no cabe entenderla como un ejercicio de suma cero, en el que uno gana lo que el otro pierde o deja de ganar".

Parece que han quedado superadas las declaraciones de la esposa del presidente, Cristina Kirchner, que hace tres semanas, en su visita a Madrid, calificó de "incorregibles" a las empresas españolas por presionar para que Buenos Aires aumente las tarifas de los servicios públicos. Cristina, como es conocida por la prensa argentina, es la candidata mejor situada en los sondeos previos a las elecciones presidenciales convocadas para el próximo mes de octubre. De hecho, fuentes del Gobierno español reconocen que ven con buenos ojos que esta candidata haya dicho también que está dispuesta a ofrecer una mayor seguridad jurídica a las empresas extranjeras a cambio de que aumenten su inversión en este país.

LOS INTERESES En el caso de España, estas cifras no son nada despreciables. 43.000 millones de dólares de inversión acumulada convierten al país en el principal inversor junto a EEUU.

Entre las empresas que ya han renegociado una parte de su contrato con el Gobierno de Kirchner están Endesa y Gas Natural. En este último caso, su presidente en Argentina, Horacio Cristiani, recordó ayer que la gasista tiene en este país más de un millón de clientes y que la inversión llevada a cabo supera los 400 millones de dólares.

La vicepresidenta aprovechó para tener una entrevista con los representantes de las cinco empresas pesqueras que hace tres semanas sufrieron un sabotaje. De la Vega aseguró que no se trata de un ataque a intereses españoles, puesto que otras empresas tanto argentinas como japonesas han sido víctimas de estas acciones, y añadió que Kirchner se había comprometido a establecer mecanismos de compensación por las pérdidas.