Tal vez no sea la mejor forma de entrar en la campaña estadounidense, pero es una forma, al fin y al cabo. El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha convertido en un motivo por el cual el candidato demócrata, Barack Obama, carga contra su contrincante republicano, John McCain. "Le preguntaron sobre el líder de España, creo que pensó que le estaban hablando de alguien de Latinoamérica", dijo Obama el viernes por la noche (madrugada del sábado en España) en un acto de recaudación de fondos en un hotel de Miami.

Obama se refería a una entrevista que ofreció McCain el miércoles a la cadena Unión Radio de habla hispana, en la que una periodista le preguntó si, a diferencia de George Bush, estaba dispuesto a recibir a Zapatero en la Casa Blanca. "Todo lo que puedo decirte es que tengo un claro currículo de trabajar con líderes en el hemisferio que son amigos y enfrentarme a los que no. Y eso se juzga en base a la importancia de nuestra relación con Latinoamérica y toda la región". Cuando la periodista le hizo notar que se refería a España, McCain ofreció una respuesta en la que dijo que está dispuesto a trabajar con los líderes que respetan "los derechos humanos, la democracia y la libertad".

La respuesta de McCain creó estupor no solo en España, y fue comentada también en los medios de EEUU. Al quite, la campaña de Obama envió un correo electrónico a los periodistas en el que reproducía sin más comentarios un teletipo de Associated Press que informaba de la noticia y de la reacción de Zapatero con el título: "José Luis Rodríguez ¿quién?". En EEUU aún se recuerda que en la campaña del 2000 George Bush admitió desconocer el nombre del presidente de Pakistán.

Pero en dos actos de recaudación de fondos en Florida el viernes, fue el propio Obama quien habló del tema ante una audiencia que sí sabe dónde está España, convirtiendo la metedura de pata sobre Zapatero en motivo de ataque contra McCain. "Dijo que no se reuniría con ellos, con España. No sé si él sabe que España es un aliado de la OTAN", se mofó Obama.

La experiencia en política exterior es uno de los aspectos de los que McCain presume en su duelo con el demócrata.

CONFIANZA ESPAÑOLA Varios analistas (como en el blog progresista Hufftington Post) se preguntaban qué quiso decir exactamente McCain, que en abril dijo estar dispuesto a verse con Zapatero. De hecho, en círculos diplomáticos españoles siempre se ha dado por hecho que, gane quien gane las elecciones, las relaciones entre los dos líderes de ambos países serán sin duda mejores que con Bush.

Existe la posibilidad de que McCain no supiera quién es Zapatero, pero resulta difícil de creer que no sepa el nombre del presidente de un país que tiene tropas en Afganistán dentro de la misión de la OTAN. Otra posibilidad es que McCain no entendiera la pregunta y aun así la respondiera. Mal asunto, ya que no le deja muy bien parado, tanto si es porque el acento hispano de la periodista le resultó difícil como si estaba cansado. La edad --con sus 72 años sería el presidente más viejo en llegar por primera vez a la Casa Blanca-- es uno de los puntos en su contra.

La cuestión es que Randy Scheunemann, asesor en política exterior de McCain, ha dicho que el candidato entendió la pregunta, y que dijo lo que quería: que se reunirá con los líderes amigos. Si esto es así, la cuestión es: ¿qué ha cambiado desde abril en la relación entre España y EEUU para que ahora una reunión esté en el aire?.