El presidente de PP, Mariano Rajoy, volvió ayer a enarbolar la bandera de la economía como eje de su discurso, y criticó al Gobierno por su "inacción y soberbia" a la hora de afrontar soluciones o "aceptarlas de quienes saben de estos temas". No obstante, reiteró su disposición a colaborar con el Ejecutivo y recordó que la salida a la crisis pasa, fundamentalmente, por recuperar la confianza social.

El líder de los populares clausuró en Córdoba el 12° congreso del PP en Andalucía, y más allá de alguna referencia a asuntos regionales, repitió punto por punto la intervención realizada el día anterior en el cierre del cónclave madrileño. Había anunciado que de lo que quería hablar era de economía. Dicho y hecho. Acusó al presidente José Luis Rodríguez Zapatero de haber engañado a los ciudadanos sobre la gravedad de la crisis, "culpando a otros y ocultando la situación real" que atraviesa el país, al afirmar que "la crisis viene de fuera y no se puede hacer nada". "Entonces, ¿para qué está usted?", inquirió, tras ironizar acerca de si "Bush tiene la culpa de todo lo que pasa en España".

Tras manifestar su confianza en que la situación se arreglará porque "los españoles siempre han dado la talla", lamentó la actitud "prepotente" del Ejecutivo, al mostrarse "incapaz" de tomar soluciones. También criticó su "soberbia" al rechazar "que alguien que sabe le tienda la mano". "El problema es tomar soluciones ridículas como la de los 400 euros, que no han llegado a quienes menos ingresos tienen, no si las soluciones son de derechas o de izquierdas", reprochó.

SITUACIÓN "PEOR" Así, recordó que en 1996 el PP afrontó con éxito una situación económica "peor", y desglosó su receta para recuperar la confianza de los ciudadanos y que la economía funcione: controlar el gasto público, bajar los impuestos a las pymes, crear una ley en defensa del mercado, impulsar una mayor competencia en los mercados y diseñar un nuevo modelo de crecimiento.

El líder del PP instó además al Gobierno a abandonar debates estériles y abordar la reforma de la financiación local y de la justicia "porque una niña ha muerto en referencia a Mari Luz Cortés porque la administración no funcionó". Rajoy se refirió también al incumplimiento del PSOE con la deuda histórica andaluza y, tras alabar la elección de Javier Arenas por cuarta vez y con el 97% de los votos al frente del PP andaluz, auguró que lo que Andalucía necesita es un cambio, después de 25 años de gobierno socialista.