Batasuna recibió ayer un golpe policial sin precedentes en Francia. Aunque en ese país es legal, con estatuto de asociación, 14 personas, incluida toda la cúpula, fueron detenidas simultáneamente. Los agentes franceses registraron además la sede de Batasuna en Bayona, así como todos los domicilios particulares de los arrestados. La izquierda aberzale aseguró que se trataba del comienzo de "una ilegalización enmascarada".

Las detenciones se produjeron en el marco de dos investigaciones judiciales, una de ellas con ramificaciones en España. La primera se centra en presuntas transferencias de fondos del Partido Comunista de las Tierras Vascas (EHAK) a dirigentes de Batasuna en Francia, y la segunda comenzó tras el atentado de junio del 2006 contra un complejo hotelero en Bidarray, propiedad del cocinero Alain Ducasse.

CUENTAS BANCARIAS Las investigaciones son independientes, aunque los arrestados pertenecen a Batasuna. El juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, solicitó en marzo a las autoridades francesas, en una comisión rogatoria, que investigaran si cinco de los detenidos recibieron pagos de EHAK. Cuentas bancarias de 14 dirigentes o militantes de Batasuna en Francia fueron bloqueadas en el mes de abril a petición de Garzón.

Entre los detenidos de ayer destaca el portavoz del partido en Francia, Xabi Larralde, y otros dirigentes como Jean-Claude Agerre, Aurore Martin, Jokin Etxebarria, Jean François Lefort y Giuliano Cavaterra, que fueron arrestados a primera hora en diversas localidades del País Vasco francés. Larralde es un dirigente de perfil moderado, muy cercano a la línea de Arnaldo Otegi, que ha tenido un protagonismo creciente tras la ilegalización de Batasuna en España. La sede de Batasuna se encuentra en el petit Bayonne, la parte antigua de Bayona, donde se concentran los comercios, bares y sedes de entidades próximas al nacionalismo vasco. En este barrio se registraron en los años 80 varios atentados del GAL contra refugiados y simpatizantes de la izquierda aberzale. A escasos metros del cordón policial frente a la sede batasuna se encuentra un batzoki (sede social) del PNV.

Durante toda la jornada de ayer, la jueza antiterrorista Laurence Le Vert permaneció en el interior de la sede junto a otros dos magistrados y el detenido Xabi Larralde. Los investigadores estaban interesados especialmente en analizar los datos contables y financieros de la asociación, por lo que es previsible que finalmente se incaute de ordenadores y otra documentación.

El Ministerio del Interior aseguró que, de los 14 detenidos, 10 pertenecían a la izquierda aberzale y los otros cuatro estaban relacionados con EHAK, partido disuelto la pasada semana por el Tribunal Constitucional. La organización de apoyo a los presos etarras Askatasuna desveló que los agentes franceses intentaron detener a otra persona, Zigor Goieaskoetxea, en su domicilio de Biarritz y en el de su madre, aunque no pudieron localizarlo.

Mientras, un centenar de personas se concentraron en el exterior, junto al cordón policial, donde gritaron en euskera consignas como Batasuna, adelante o Fuera de aquí, dejadnos en paz. Sin embargo, la tranquilidad marcó una jornada en la que los agentes acordonaron numerosas calles para realizar pesquisas en diversos edificios de Bayona.

Un grupo de militantes de la izquierda aberzale compareció en San Sebastián para acusar a Francia de haber puesto en marcha una "ilegalización enmascarada" de Batasuna en territorio francés. Esta operación, que evidencia que las autoridades judiciales galas han estrechado el cerco en torno a esta organización, fue calificada como "muy preocupante" por parte de los portavoces aberzales.

En la misma línea, el sindicato LAB afirmó que estos "nuevos ataques" tienen por objetivo "cerrar puertas a la solución política y democrática" y lamentó que el Gobierno de París haya decidido seguir el camino del Ejecutivo español. Desde Francia, la formación Abertzaleen Batasuna, integrada en la izquierda aberzale pero crítica con la violencia de ETA, salió en defensa de Batasuna y denunció que "esta ola represiva desproporcionada no contribuye a solucionar un conflicto de naturaleza política".