Lío en el PP a cuenta de los casos de corrupción que afectan al partido. El expresidente balear Jaume Matas advirtió ayer al líder de los conservadores en Euskadi, Antonio Basagoiti, que se querellará contra él si le atribuye cualquier delito, y que "no tiene ni idea, ni de lejos, de lo que está hablando". "Si tiene alguna acusación concreta contra mí, que la haga pública, y yo le garantizo que nos veremos en los tribunales", afirmó Matas.

Tan rotundo aviso lo formuló tras conocer que Basagoiti, en una entrevista concedida a Vanity Fair, lo calificó de "jeta y chorizo que debería pedir perdón público". El líder de los populares vascos diferenció la actuación de Matas de la del presidente valenciano, Francisco Camps, del que dijo: "No ha metido la mano en la caja, solo ha cometido errores. Es un hombre austero que no va en cochazos".

El exdirigente balear apuntó que, una cosa es que esté obligado a "guardar cierto silencio" por su "sujeción" al procedimiento judicial, y otra que tenga que consentir este tipo de "insultos o vejaciones por parte de un excompañero de partido".

Y en el conflicto terció el portavoz del Partido Popular, Esteban González Pons, con el argumento de que Basagoiti había desmentido a la dirección, con la cinta de la entrevista en la mano, haberse expresado con esas palabras sobre Matas.

En la revista, el dirigente del PP vasco defendió a Mariano Rajoy: negó que haya pecado de "tibieza" en los casos de corrupción que han salpicado a dirigentes populares. Subrayó, además, "los marrones" que le han caído, desde reemplazar a José María Aznar tras el 11-M hasta contener rebeliones internas del partido. Para salvar a Camps, atacó a Matas: "Debería pedir perdón, no solo como miembro del PP, sino como representante de los ciudadanos a los que ha engañado".

González Pons transmitió el mensaje de Basagoiti en una rueda de prensa en Palma de Mallorca, en la que compareció junto al líder del Partido Popular en Baleares, José Ramón Bauzá.

"UN ESPEJO" PARA ESPAÑA El vicesecretario de comunicación de los conservadores aseguró que su partido ha afrontado en las islas, a lo largo de los últimos meses, "un proceso de renovación, tras mucho y muy profundo sufrimiento, que es un espejo donde mirarse el PP en toda España". González Pons enfatizó que el Partido Popular "no está dispuesto a cometer errores y sí a representar con dignidad a todos y cada uno de los habitantes de Baleares".