Una nueva polémica, esta vez en torno a la capitalidad de Euskadi, enfrentó ayer al PNV y al PSE. Una iniciativa del que será candidato peneuvista a la alcaldía de Gernika (Vizcaya), Luis Ortuzar, para transformar la emblemática villa en capital de la Comunidad Autónoma Vasca, causó estupor entre los socialistas y, sobre todo, en el alcalde de Vitoria, Patxi Lazcoz, que ya ha dado pasos para fraguar un consenso político que permita otorgar el título a la capital alavesa.

Oficialmente, Euskadi no tiene hoy una capital. El Estatuto vasco no dice nada al respecto y su articulado solo recoge que la "designación" de la sede de las instituciones comunes se hará mediante una ley del Parlamento. Siguiendo esta pauta, en mayo de 1980, la Cámara aprobó la norma que designa a Vitoria como sede administrativa de los poderes legislativo y ejecutivo, sin entrar en consideraciones.

Tras casi 30 años de aparente tranquilidad sobre el asunto, Vitoria intentó resucitarlo cuando Lazcoz reclamó la capitalidad para la ciudad que "de facto" venía ejerciéndola. En ese momento, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna (PNV), entró en liza y discutió la oportunidad de una reclamación semejante. Tras el consiguiente barullo, el asunto pareció apaciguarse, pero ayer resucitó cuando Ortuzar desveló en la radio pública vasca que el grupo municipal del PNV en Gernika ha presentado un moción en la que reclama transformar en capital de Euskadi al municipio que durante la guerra civil sufrió el bombardeo de la Legión Cóndor que originó la matanza pintada por Pablo Picasso.

CALLADA POR RESPUESTA La dirección del PNV guardó mutismo sobre el citado tema y los peneuvistas de Gernika anunciaron que mañana miércoles explicitarán su propuesta. De todas formas, Ortuzar avanzó que no pretenden arrebatar a Vitoria su condición de sede, sino que el Parlamento vasco apruebe una ley que reconozca a Gernika como "capital sentimental de los vascos". Recordó que la villa ha sido centro de los grandes "hitos históricos" del pueblo vasco y que, además, el Estatuto de la comunidad recibe su nombre.

Los argumentos no convencieron ni de lejos al PSE. Su portavoz parlamentario, Óscar Rodríguez, valoró la iniciativa como un gesto electoralista del PNV de Gernika, que perdió al alcaldía en las pasadas municipales y que pretende recuperarla con gestos "oportunistas".