Ordago del PP asturiano a Francisco Álvarez-Cascos. Después de ver frustrado el enésimo intento de negociación con el partido que encabeza el exvicepresidente del Gobierno, el Foro Asturias (FAC), los populares optaron en el último momento por alcanzar un pacto con el PSOE a fin de repartirse los puestos en la Mesa de la Junta General del Principado, que ayer mismo quedó constituida. En virtud de ese acuerdo, el diputado del PP Fernando Goñi fue nombrado presidente del Parlamento, mientras que los socialistas se hicieron con la vicepresidencia y la secretaría primera de la Mesa de la Cámara.

El PSOE fue la fuerza más votada en Asturias el pasado 22-M pero, con 15 diputados, se quedó un escaño por debajo del FAC. El PP, castigado en las urnas por la ruptura con Álvarez-Cascos, se vio relegado a la tercera posición, con 10 parlamentarios. El pacto de legislatura entre los dos partidos de la derecha aparecía como la opción de gobierno más natural, pero las rencillas personales se han convertido en un escollo que se antoja muy difícil de superar. De hecho, la persona elegida para presidir desde ayer la Junta General del Principado, Fernando Goñi, es uno de los dirigentes del PP que más se enfrentaron a Cascos durante el proceso que desembocó en la salida del partido del exnúmero dos de José María Aznar.

Las últimas conversaciones entre las delegaciones del FAC y el PP tuvieron lugar el martes por la noche, y se suspendieron sin acuerdo alguno. Ayer, apenas una hora antes de la constitución del Parlamento, el Foro Asturias hizo llegar a los populares una oferta de pacto de legislatura en la que, entre otros acuerdos, se ofrecía a proporcionar la presidencia de la Cámara al PP a cambio de que los diputados de este partido votaran a ÁlvarezCascos en la sesión de investidura. Los conservadores rechazaron la oferta, porque entienden que el FAC quiere hacerles firmar "un cheque en blanco".

"ACUERDO PUNTUAL" La votación de ayer irritó a los miembros del FAC, que denunciaron la existencia de una alianza de gran alcance entre el PP y el PSOE, extremo este que fue negado una y otra vez por la candidata del PP a la presidencia de Asturias, Isabel Pérez-Espinosa.

Lo vivido ayer en la Junta General del Principado parece anunciar que, salvo que una orden de la dirección nacional del PP disponga lo contrario, Álvarez-Cascos será investido presidente contando únicamente con los votos de su grupo, y deberá afrontar los cuatro años de mandato en una situación de minoría parlamentaria.