La vicesecretaria general del Partido Popular, Ana Mato, instó ayer al Gobierno "de Zapatero y Rubalcaba" a que trabaje para que las fuerzas de seguridad del Estado reúnan las pruebas necesarias para que Bildu salga de las instituciones municipales y forales vascas y navarras. Mato realizó estas manifestaciones en San Millán de la Cogolla (La Rioja), donde asistió a la toma de posesión de Pedro Sanz como presidente del Ejecutivo riojano.

La ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, y los presidentes autonómicos de Navarra, Castilla y León, y Galicia, Yolanda Barcina, Juan Vicente Herrera y Alberto Núñez Feijoó, respectivamente, estuvieron también presentes en el acto.

CONFIANZA DEL GOBIERNO Antes de la toma de posesión, Mato aludió en rueda de prensa a algunas decisiones adoptadas por Bildu en algunos ayuntamientos en los que gobierna, como la retirada del retrato del Rey en el de San Sebastián. Es el momento, aseguró, de "recopilar pruebas" para que Bildu salga de las instituciones, y por ello instó al Gobierno a que "tome cartas en el asunto" y sea quien se encargue de conseguir las pruebas que demuestren que "Bildu es la mano derecha de ETA".

Mato afirmó que los riojanos han dado su apoyo mayoritario al popular Pedro Sanz porque "premian a quien se preocupa de ellos", algo que ha unido al deseo "que tienen los españoles de contar con un Gobierno que aporte confianza", mientras que, añadió, "Zapatero y Rubalcaba no dan seguridad ni a los españoles ni a Europa". Mientras que el actual Gobierno "agoniza y está en sus últimos días", España "necesita un Gobierno que genere confianza, con una política de austeridad, estabilidad y rigor", dijo la dirigente popular.

El cambio del límite de velocidad en autopistas y autovías, que volverá a ser de 120 kilómetros a la hora en vez de los 110 actuales, es un ejemplo para Mato de "improvisación" del Gobierno, que "recorre un camino largo para volver donde estábamos, siempre va hacia atrás y solo acierta cuando rectifica", y por eso ha pedido que vuelva a cambiar de criterio "y adelante las elecciones generales".

El presidente riojano, Pedro Sanz, que tomó posesión del cargo por quinta vez consecutiva, pronunció un discurso en el que denunció la "insatisfacción de los riojanos" con el Gobierno español por alinearse con posiciones "insolidarias" con La Rioja.

"Con el máximo respeto, pero también con sinceridad sana", Sanz recalcó la que calificó como insatisfacción del pueblo riojano con el Gobierno central "por su inacción para garantizar los principios de libertad e igualdad" entre todos los españoles. También por "alinearse con tesis y actuaciones insolidarias, que ahogan nuestra libertad y ponen en peligro la estabilidad del propio sistema democrático", en alusión a la posición del Ejecutivo de Zapatero respecto a las vacaciones fiscales y al blindaje del concierto económico vasco.

Además, el dirigente del PP riojano abogó porque el Ejecutivo central desempeñe su papel "sin tintes partidistas que lastren el progreso de las distintas regiones de España". Sanz achacó también al Gobierno español la indefensión del sector agrario regional, ataques al vino de Rioja, incumplimientos en infraestructuras y un trato discriminatorio a esta Comunidad. "La Rioja no está dispuesta a olvidar todo este catálogo de reivindicaciones que yo, desde la lealtad institucional y mi responsabilidad como presidente de La Rioja, me comprometo a reclamar, a defender", dijo Sanz.

AUSTERIDAD ECONÓMICA Esas reivindicaciones deben ser resueltas "de manera urgente", añadió Sanz porque, cumplidos los compromisos, los riojanos están "legitimados para exigir, con más firmeza que nunca, que el Estado restituya" lo que se les debe y les corresponde. Aludió de forma expresa a la situación económica de las administraciones, a la vez que dijo que las instituciones riojanas están obligadas a reforzar la austeridad en sus actuaciones, pero no están obligadas "a pagar una deuda" que no les "corresponde", y "tampoco sería justo solicitar a las empresas y trabajadores, a las familias riojanas, un sacrificio que no puedan soportar".

Sanz, que agradeció con emoción el apoyo de su familia, asume su quinto mandato "con ilusión y la misma entrega que hace 16 años", y "convencido de la fe de los riojanos en la democracia, el autogobierno y la defensa de la libertad y la igualdad".

El presidente riojano reafirmó su compromiso de que el empleo sea el principal eje de su política en esta legislatura, para reducir el paro a un 9%.