Lisboa dio ayer rienda suelta a su malestar. Unas 100.000 personas, según los organizadores, participaron en una marcha que acabó frente a la Asamblea de la República. Los manifestantes gritaron contra el Gobierno conservador de Passos Coelho, llamaron a la huelga general y exigieron el fin de la "ocupación" del FMI tras el rescate financiero. En Atenas, en cambio, salieron a la calle unas 5.000 personas. R. L. T.