La relación de Iñaki Urdangarín y su socio Diego Torres ha atravesado altibajos. El reparto de los caudales captados a través del Instituto Nóos enrareció el clima de camaradería de otros tiempos. En uno de los testimonios de la investigación de la pieza separada del caso Palma Arena, Miguel Zorío, responsable de Lobby Comunicación (que mantuvo relaciones mercantiles con ambos) y exvicepresidente del Valencia CF, admitió en su declaración que el duque de Palma le expresó su malestar con su socio porque creía que le "robaba". Torres se quejó a Zorío de Urdangarín: "No trabaja, solo quiere los beneficios".

Aunque el dinero recaudado por Nóos en los últimos nueve años a administraciones y empresas privadas se estima en 17 millones, las pesquisas se centran en los 3,5 millones procedentes de las arcas valencianas (Valencia Summit y los juegos europeos que nunca existieron) y los 2,6 millones que salieron de Baleares (Fòrum Illes Balears y el equipo ciclista homónimo). En total, más de seis millones de euros, de los que el yerno del Rey y Torres compartieron la mitad.

Zorío encargó a Nóos en el 2005 un estudio de viabilidad de unos juegos europeos en Valencia por valor de 92.800 euros. Nunca se celebraron. El Gobierno de Camps reservó cinco millones, según el convenio suscrito por el entonces consejero Esteban González Pons.