Mariano Rajoy ha optado este martes, en el segundo día del debate de investidura, por no ningunear a Amaiur. Eso sí, el próximo presidente del Gobierno ha contestado con dureza. De todas sus intervenciones hasta ahora, esta, pese a haber sido muy corta, ha sido la más aplaudida. Algo ha quedado claro: Rajoy no piensa dar ningún paso en materia antiterrorista hasta que ETA anuncie su "disolución irreversible". Justo antes, el diputado Iñaki Antigüedad, de Amaiur, le había dicho al líder del PP: "Estamos condenados a entendernos".

"Yo soy muy consciente de la situación que estamos viviendo. He sido ministro del Interior y he tenido que asistir a muchos funerales. He visto a muchas familias destrozadas. Gente que no había hecho absolutamente nada. Su partido tiene sus votos, como el PP, el PSOE o el PNV. Eso no significa nada. Lo importante en democracia es que todas las ideas son defendibles. Lo que no es defendible son los métodos no democráticos. Ustedes dicen que han dado pasos. ¿Y yo qué pasos tengo que dar? Tendrán que dar pasos quienes no defienden la ley. El paso que hay que dar es que ETA anuncie su disolución irreversible. Ese es el paso. Que se garantice a todos los españoles que no hay amenazas. Y el único paso que tengo que dar yo es cumplir la ley. Yo a usted no le debo absolutamente nada. Ni yo ni la sociedad española”, ha explicado el próximo jefe del Ejecutivo.

A lo largo de este breve párrafo, Rajoy se ha visto interrumpido en cuatro ocasiones por los aplausos de la bancada popular, en una intervención dirigida, casi más que a Amaiur, a los votantes del PP, algunos de ellos partidarios de una línea más dura contra ETA y su entorno de la que ha trazado hasta ahora Rajoy.

"Disposición a escuchar"

La intervención de la coalición aberzale no ha sido excesivamente beligerante. "Tenemos disposición a escuchar pero también intención de ser escuchados. Sin perder las formas y sin prepotencia. Usted ayer decía que iba a hablar de la verdad. Nosotros también lo haremos. Le puede gustar más o menos lo que digamos, incluso nada. Seremos adversarios políticos, por desgracia, hasta que llegue el momento. Porque estamos condenados a entendernos. No solo a vernos y a oírnos", ha señalado Antigüedad.

El parlamentario independentista vasco, que apenas se ha detenido en el veto del PP a que su coalición tuviera grupo propio en la Cámara baja, le ha dicho al próximo presidente que en las pasadas generales no hubo solo un cambio de ciclo, sino dos: el del PP en toda España y el de Amaiur en Euskadi y Navarra. Y también ha sostenido que, ahora que ETA ha anunciado el cese definitivo de la violencia, el Gobierno debe cambiar la forma de enfocar este asunto. "Hace tiempo que han cambiado las preguntas. No utilice siempre las mismas respuestas", le ha dicho a Rajoy.

Y, por último, ha habido menciones a las víctimas y a su voluntad de una Euskadi y Navarra independientes de España, algo que no reclamarán en Madrid sino en ambas autonomías. "Tenemos una apuesta firma de reconocimiento y respeto a todas las víctimas. Nosotros también tenemos gente que ha sido víctima. 100% de memoria para el 100% de las víctimas", ha dicho primero. "No vamos a reclamar aquí la independencia. Lo que reclamamos es la resolución integral y después el reconocimiento como pueblo. Reclamaremos allí la independencia. No aquí", ha concluido Antigüedad.