Menos recortes del gasto, pero más cargas, tasas y tributos para los ciudadanos. Este es el resumen del proyecto de ley de los presupuestos catalanes para el 2012, entregado ayer en el Parlamento por el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell. Los catalanes pagarán un euro por cada receta médica, independientemente de su renta, aunque quizá se establezcan exenciones. Esta medida, una de las que ha originado más críticas, aportará unos 100 millones, pero su objetivo es "disuasorio", según Mas-Colell.

También subirán la gasolina y el gasóleo. Cada litro costará 2,4 céntimos más, que se sumarán a los 2,4 céntimos que ya se pagan de más desde el 2004 en el tramo autonó-mico del impuesto. Y quienes se alojen en establecimientos turísticos en Cataluña debe-rán pagar entre un euro y tres más por noche --con el límite de 10 pernoctaciones--, según el tipo y categoría del hotel.

Estos incrementos de tasas, junto con otros previstos, ascienden a 720,4 millones. A esa cantidad se suman los 888,2 que se esperan obtener con la venta de edificios, privatizaciones y concesiones. Aquí no se incluyen los 42 millones que se recaudarán con la subida del canon del agua para particulares.

El recorte de los sueldos del funcionariado, que este mes cobrará con retraso y seguramente solo el 80% de la paga extra, es otro de los pilares en el que se apoya el ajuste.

El gasto no financiero que computa para el déficit será de 23.942 millones, el 0,7% menos. Con los gastos financieros, ascenderá a 29.727, el 8,9% menos. En términos consolidados, el sector público catalán gestionará 37.024 millones. El déficit será de 2.740,2 millones, el 49,3% menos. Supone el 1,3% del PIB, frente al 2,66% del 2011.