Cuando se les preguntaba en las últimas semanas a los partidarios de Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón sobre el momento en el que iban a comenzar los movimientos cara al congreso del PSOE, la respuesta era la misma en ambos sectores: tras el debate de investidura. Pasadas cuatro horas de la salida del Congreso de Mariano Rajoy, subido ya en el coche oficial del presidente del Gobierno, llegó el acercamiento más claro que ha habido hasta ahora sobre el tipo de partido que debería salir en febrero del cónclave socialista, en el que se elegirá a un nuevo líder. Vino desde el campo de la dirigente catalana. Mucho PSOE por hacer se llama el documento, que aboga por la "máxima participación" --sobre el texto sobrevuela el modelo francés de primarias, aunque no se cita-- y ataca la gestión de la crisis de José Luis Rodríguez Zapatero y la campaña de Rubalcaba y su modo de lograr la candidatura.

"Hace falta un nuevo proyecto", asegura el texto, que no pide el voto por ningún candidato. Firmado, entre otros, por varios exministros y ministros salientes de los gobiernos de Zapatero --Cristina Narbona, Juan Fernando López Aguilar, Francisco Caamaño y Chacón--, alcaldes --el de Sabadell, Manuel Bustos, y el de Soria, Carlos Martínez Mínguez-- y un solo líder regional --el navarro Roberto Jiménez--, el documento reclama la "transformación profunda" del PSOE.

EL PASADO Pero las partes más jugosas son las que se refieren al pasado. "No ha sido solo la crisis; la gestión de la crisis ha sido causa de nuestra derrota. Tardamos en reconocer la situación. Y también han contribuido algunas de nuestras políticas y los equívocos sobre nuestra orientación ideológica", sostiene sobre la acción del Gobierno saliente. Y acerca de Rubalcaba, que diseñó un programa que poco tenía que ver con la gestión de su Gobierno, señala que "la credibilidad no se logra con bruscos giros basados en cálculos tácticos" y que "la pérdida de credibilidad ha sido fruto de la erosión de nuestros mecanismos democráticos".

"El documento no tiene nada de nuevo. Es, sobre todo, una crítica a Zapatero, y sorprende que haya ministros que digan esto", sostuvieron desde el entorno de Pérez Rubalcaba.