Este año no pasará como siempre. Esta noche, cuando el Rey aparezca en las pantallas de las televisiones de millones de hogares españoles, alguien en el comedor pedirá silencio y que se suba el volumen. El discurso de Navidad del jefe del Estado se espera con gran expectación después de que su yerno, Iñaki Urdangarín, se haya visto implicado en un presunto caso de corrupción por apropiación indebida de dinero público.

Es la mejor oportunidad que el Monarca tiene para marcar distancias con Urdangarín ante los españoles, como ya hizo el Príncipe Felipe la semana pasada en un discurso en Barcelona. Por ahora, se sabe por boca de su portavoz, el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, que Juan Carlos considera que su yerno ha tenido un comportamiento poco "ejemplar", que le ha obligado a apartarle de las actividades oficiales de la Casa. Esa decisión, anunciada por Spottorno en una reunión insólita con los medios de comunicación en la Zarzuela, demuestra la inquietud del Rey ante las actividades empresariales de Urdangarín.

EL TEMA DE LA CORRUPCIÓN Juan Carlos ha abordado en numerosas ocasiones el tema de la corrupción en sus discursos navideños. Lo hizo, sobre todo, en los años 1994 y 1995, cuando los escándalos salpicaron tanto a cargos públicos como del sector privado y coparon las primeras páginas de los periódicos. "Hay que castigar todos los abusos porque la corrupción no puede prevalecer en una democracia", declaró el Rey en 1995.

También de ética en los negocios, un asunto que abordó el Príncipe Felipe en Barcelona, habló en 1991, cuando aseguró que el afán de alcanzar niveles económicos y sociales cada vez más sólidos no debe romper "con los principios éticos más elementales, con el respeto a los valores morales y a las normas de conducta que deben regir a los hombres a través de su vida".

El jefe de la Casa del Rey en el encuentro con la prensa, el pasado día 12 explicó que la Zarzuela está dispuesta a sacar "consecuencias" del hecho de que, por primera vez, los españoles hayan suspendido a la Monarquía. Este dato llevó a Spottorno a reflexionar sobre el trascendental papel que la Monarquía ha jugado en la historia reciente española. Según ha informado la Zarzuela, este año Juan Carlos estructurará su discurso centrándose en la crisis y sus consecuencias sobre los casi cinco millones de parados que hay en España.

La intervención del Rey se produce, además, apenas dos meses después de que ETA anunciara el "cese definitivo" de su actividad armada, por lo que es probable que también haga alguna mención a la nueva situación.