El informe de gestión que la ejecutiva saliente presentará en el congreso de febrero ya advierte de la necesidad de ajustar el funcionamiento del partido a una reducción del presupuesto, aunque solamente precisa la dismininución del 36% de ingresos a cauda de las subvenciones electorales.

El informe señala también la necesidad de afrontar una reestructuración de la deuda del partido, que asciende a 22,6 millones de euros. Aunque las cuotas de los afiliados representan poco más de un 10% del presupuesto, la reducción de ingresos se agrava por la pérdida de 20.000 militantes desde el año 2008.