La pitada al himno nacional en la final de Copa del Rey del pasado viernes sigue dando que hablar. Dos ministros de han referido este martes a ello. El de Defensa, Pedro Morenés, que ha afirmado que es de "español bien naciodo" respetar el himno y el de Exteriores, José Manuel García-Margallo, que ha ido más allá y ha vinculado la pitada con la subida de la prima de riesgo, que está desde el lunes en máximos históricos, por encima de los 500 puntos.

En una entrevista en El programa de Ana Rosa, en Tele 5, Margallo ha calificado de "auténtico disparate" las pitadas al himno porque, ha afirmado, debilitan la identidad de España en un momento delicado desde el punto de vista económico y financiero. "Me parece horrible porque debilitamos la identidad de la nación en un momento en el que estamos en esa tormenta perfecta y necesitamos presentarnos como socia unida como una nación unida", ha añadido.

Por ello, ha afirmado que con este tipo de actos se "perjudica a los intereses de todos los españoles". "No diré que hay una relación exacta entre la prima de riesgo y los pitidos al himno pero experimentar una debilidad en la nación es algo que los mercados huelen", ha señalado.

Aguirre no tuvo nada que ver

Ha abundado en este asunto al considerar que los "países serios actúan como países serios" y lo sucedido antes de la final de Copa del Rey (los silbidos al himno) fue un "autentico disparate". "Me siento muy español y me duele mucho. Yo juré bandera al día siguiente", ha añadido.

Preguntado por si las declaraciones de Esperanza Aguirre antes de la final pudieron alentar los pitidos, el ministro ha recordado que en la final disputada en Valencia "la pitada fue igual". "Eso iba a pasar de todas las maneras porque fue una actitud deliberada y premeditada aprovechar una ocasión deportiva para manifestarse de esa manera", ha indicado.