El presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Dívar, ha comparecido esta mañana ante los medios de comunicación para explicar sus viajes a Marbella, que cargó a las cuentas de esta institución. Dívar ha rechazado dimitir porque ello sería reconocer su culpabilidad y ha asegurado que no ha cometido "ninguna irregularidad, ni jurídica, ni moral ni política".

"No me planteo la dimisión porque dimitir sería reconocer que he tenido culpabilidad en los hechos y no es así. Tengo la conciencia absolutamente tranquila", ha señalado el presidente del poder judicial. Ha explicado que cinco vocales le plantearon su renuncia pero el resto le transmitieron su apoyo. Dívar ha dicho que seguirá en el cargo "por responsabilidad".

Presión de los vocales

Con este gesto, Dívar accede a la petición de los vocales del CGPJ, que le habían instado a explicarse públicamente para zanjar la crisis que vive esta institución. El desencadenante de esta crisis fue la denuncia presentada por el vocal José Manuel Gómez Benítez contra él por un delito de malversación y que ha sido archivada por el fiscal.

Esta mañana el CGPJ celebra un pleno ordinario y al inicio de la sesión, Dívar ha comunicado a los vocales que había decidido dar la cara ante la opinión pública. Así, evita otra tensa reunión, ya que cinco vocales le iban a volver a exigir que diera explicaciones públicas. Ahora, lo más probable es que el órgano de gobierno de los jueces se limite a aprobar una propuesta de varios vocales para aprobar un plan de transparencia y austeridad.

Momentos antes de comenzar la reunión y de conocer la decisión de Dívar, Gómez Benítez ha vuelto a cargar contra el presidente del CGPJ al asegurar, en una entrevista en la cadena SER, que Dívar "la cara del CGPJ y del Tribunal Supremo no pude seguir siendo este presidente" por, ha añadido, "erosiona gravemente el prestigio de las instituciones".