La sentencia del Tribunal Constitucional que legalizó Sortu cuenta con tres votos particulares, pese a que fue aprobada por seis votos a favor y cinco en contra. Los magistrados conservadores Ramón Rodríguez Arribas y Javier Delgado y el progresista Manuel Aragón critican a sus colegas por dar luz verde a esta fuerza al considerar que es un fraude de ley para sustituir a la ilegalizada Batasuna.

El más duro en sus argumentos es Aragón, quien sostiene que la legalización de este partido "debilita, lamentablemente, la eficacia de la ley de partidos políticos". También acusa a sus compañeros de haber realizado "un enfoque desacertado" sobre las pruebas que tuvo en cuenta el Tribunal Supremo para anular la inscripción de Sortu en el registro de partidos políticos.

Este magistrado afirma que la condena a la violencia que se recoge en los estatutos de Sortu "no puede ser tenida en cuenta" porque "no existe una condena expresa de los atentados de ETA que hasta la fecha han ocasionado más de 800 muertos". Por ello, tilda el fallo de sus compañeros de "entusiasta".

Por su parte, Rodríguez Arribas cuestiona la validez que han dado sus colegas a los estatutos del nuevo partido por creer que "es una asociación enteramente nueva y virginal" cuando la izquierda aberzale es "un magna que ya no se sabe donde empieza ni donde acaba". Y les reprocha que no hayan tenido en cuenta las pruebas aportadas por las fuerzas de seguridad a pesar "de la habilidad, dedicación y esfuerzo de la guardia civil y de la policía nacional". No obstante, celebra que en la sentencia se reconozca "el dolor de las víctimas" y la conducta que Sortu debe cumplir para seguir en la legalidad. "Constituye una advertencia, que hecha desde este tribunal, no puede dejar de ser tenida en cuenta" ni por los responsables del partido como por las instituciones.

Javier Delgado rechaza el control a posteriori de Sortu porque "condena a la sociedad a sufrir las consecuencias de la actuación de un partido que debió ser ilegalizado, para ilegalizarlo después cuando ya se ha consumado el daño", afirma.