El vicepresidente y portavoz de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha asegurado este viernes que el caso del ático que tiene alquilado en el sur de España ha sido "todo un montaje y una especulación" que ha tenido como objetivo hacerle daño "en lo personal, lo profesional y lo político".

Así se ha manifestado González en un acto en Arganda del Rey después de que hoy se haya conocido que la Fiscalía ha archivado la investigación que había iniciado en torno a un ático de lujo situado en la localidad malagueña de Marbella y del que disfruta el vicepresidente madrileño en régimen de alquiler.

Aunque González ha señalado que no tiene "conocimiento" de la información, ha señalado que en todo caso piensa "lo de siempre", que ya ha acreditado ante los periodistas que él es inquilino de un ático en Estepona, que lo tiene alquilado desde hace unos años y que paga "religiosamente al propietario, a la persona que figura como dueño de ese ático", las cantidades que tiene pactadas en el contrato de alquiler.

En cuanto a toda la polémica suscitada alrededor, ha reiterado su inocencia señalando que cree que ha habido "por parte de algunos un cierto interés en una persecución", que "realmente" no sabe "muy bien cuál es el objetivo de la misma", pero que, en todo caso "serían otros los que tendrían que haber demostrado aquellas cuestiones" que le imputaban, ha dicho.

Nada que ver con el Gürtel

En este sentido, ha manifestado que no tiene "ninguna relación" con las cuestiones que se publicaron en su día sobre el ático y que no tiene "nada que ver" con el caso Gürtel, "ni con las parcelas ni el cobro de las comisiones". "El caso Gürtel es un caso abierto, todo el mundo conoce el sumario, y yo no aparezco", ha insistido.

Para González, "todo es un montaje y una especulación que alguien ha querido estirar". "No sé muy bien con qué objetivo, nada más que hacerme daño en lo personal, lo profesional y lo político y a partir de ahí me he limitado a enseñar mis contratos y mis pagos correspondientes", ha añadido el vicepresidente, quien ha insistido en que "todo lo demás" lo tienen que decidir los tribunales.