Ha abandonado las filas de IU y todavía no tiene definido su propio proyecto político, pero Tania Sánchez cuenta con un aliado inesperado en su batalla por conseguir la presidencia de la Comunidad de Madrid: la inestabilidad en las filas socialistas, que podría convertirse en un caladero de votos para la plataforma que la exdiputada trata de poner en marcha.

Sánchez espera capitalizar la coyuntura, y este miércoles, en un desayuno informativo en la capital, ha invitado a los simpatizantes del PSOE desencantados por la fórmula de elección de un nuevo candidato tras la destitución del hasta ahora líder del PSM, Tomás Gómez, a sumarse a su proyecto. "Sería más que razonable que se escuchara a sus bases y se les dejara participar y tomar la decisión colectivamente", ha dicho Sánchez, que ha tendido la mano a todos los socialistas decepcionados para acudir al acto ciudadano convocado para el próximo sábado en Madrid. La exdiputada regional ha abundado en que si el PSOE no elige a su próximo candidato de forma democrática "un buen número de militantes socialistas quizá se defrauden y se desesperen".

ERROR, PERO NO DELITO

Preguntada por su posible imputación tras la querella presentada por el PP de Rivas Vaciamadrid -donde ella fue concejal- por haber favorecido presuntamente a la cooperativa de su hermano, Sánchez se ha mostrado convencida de que no habrá cargos contra ella. La excandidata de IU a las elecciones autonómicas en Madrid considera que su actuación aunque fue un "error", "no es delito" y por lo tanto no puede tener consecuencias jurídicas.

El PP interpuso una querella en su contra en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, por las adjudicaciones del ayuntamiento de Rivas a la cooperativa Aúpa, cuyo administrador es el hermano de Sánchez, mientras ella tenía responsabilidades en el consistorio. Tras la dimisión y la renuncia al acta de diputada regional, Sánchez perdió su aforamiento, y si el PP desea continuar con la querella, deberá volver a iniciar todos los trámites en la justicia ordinaria, hecho que retrasaría una posible imputación hasta después de las elecciones autonómicas, a las cuales Sánchez quiere presentarse a través de una nueva plataforma que reúna las fuerzas por el cambio en una candidatura de unidad popular.