'Aquí te dejo lo que te mereces'. Es el último mensaje que recibió la madre del pequeño de dos años asesinado en un hotel en Barcelona. Lo escribía su expareja, padre del bebé. En ese momento sintió algo iba mal. Desesperada, salió corriendo hasta el hotel donde debía estar su hijo. En recepción rogó subir a la habitación, pero no le permitieron la entrada. La política del hotel es inquebrantable. Presa del pánico, sin poder contener los nervios, les contó lo que sucedía. Necesitaban la participación policial para poder acceder a la habitación. Cuando llegó la Guardia Urbana pasaban las diez de la noche.

Llamaron a la puerta, ante la ausencia de respuesta, los agentes accedieron a la habitación. A simple vista parecía vacía.  Al pequeño, de casi 3 años, se lo encontraron debajo de la cama. Presuntamente, su padre lo mató ahogándolo con una almohada.

Esa misma tarde, María José, una testigo, había coincidido con padre e hijo en la piscina. Según cuenta, todo parecía normal, el niño estaba contento. La escena parecía normal, un padre y un hijo disfrutando del agua. Algo sí le extrañó: "que el padre grabase varios vídeos al niño para enviárselos a su madre", cuenta. "El padre le pedía que le dijese que estaba bien". María José salió a dar un paseo. A su vuelta ya no estaba el padre. Ya no vivía el niño.

Colaboración ciudadana

Los Mossos d'Esquadra han pedido la colaboración ciudadana para localizar y detener al presento autor de la muerte del niño. Según informa la policía catalana en su cuenta de twitter, se trata de Martín Ezequiel Álvarez Giaccio, tiene 44 años, mide 1,78 centímetros de altura, lleva el pelo rapado, la barba recortada, tiene complexión atléticas y los ojos marrones. En el momento de su huida vestía una camiseta gris, unos tejanos y unas zapatillas rojas, y no llevaba ningún tipo de bolsa o mochila. Desde la huida, Mossos controla estaciones de tren, de autobús, aeropuertos y los alrededores de las viviendas de familiares, amigos y compañeros del sospechoso, que residía en El Vendrell (Tarragona). Hacía pocos días que se había separado de su pareja, que se había instalado en el barrio barcelonés de Sants con su hijo de 2 años y 9 meses. El presunto parricida le envió varios mensajes amenazantes a su ex mujer antes de su huida.

La Montaña de Montjuic

Continúa la búsqueda del presunto filicida Martín Ezequiel Alvarez Agencia ATLAS

Los investigadores están rastreando la montaña de Montjuic ya que, según apunta, es hacia donde habría huído el presunto parricida. Una de las hipótesis es que hubiera decidido acabar con su vida y que su cuerpo estuviera oculto entre la masa boscosa. De hecho, esta misma mañana dos desbrozadoras avisaron a emergencias tras un macabro hallazgo: un cuerpo cuya identidad se desconoce pero que llevaba semanas en la zona y sin relación por tanto con el suceso. Los mossos piensan que si sigue con vida es complicado que haya salido de Barcelona.